Tras una misa en la Catedral de San Patricio, familiares, músicos y seguidores despidieron este lunes al Malo del Bronx, con la música del salsero sonando en las calles de Manhattan
Tras una misa en la Catedral de San Patricio, familiares, músicos y seguidores despidieron este lunes al Malo del Bronx, con la música del salsero sonando en las calles de Manhattan

La despedida a Willie Colón en Nueva York tuvo el sonido que marcó su vida, trombones y salsa. Este lunes 9 de marzo, familiares, amigos, músicos y seguidores se reunieron en Manhattan para rendir un último homenaje al artista, considerado una de las figuras más influyentes en la historia de la música latina.
El acto principal fue una misa fúnebre pública celebrada en la Catedral de San Patricio, ceremonia que cumplió el deseo póstumo del músico nacido en el Bronx. La liturgia fue oficiada por el obispo auxiliar de la ciudad, Joseph Espaillat, quien condujo el servicio alternando entre español e inglés.

Durante la ceremonia, familiares recordaron la dimensión de la trayectoria de Colón y el impacto que tuvo tanto en la música como en la vida de quienes lo rodearon. Sus hijos hablaron de la “sombra gigantesca” que dejó el músico, cuya carrera superó los 30 millones de discos vendidos en todo el mundo.
La despedida continuó a las puertas de la catedral con un momento que reunió a músicos de toda la ciudad. A través de una convocatoria pública, trombonistas de Nueva York fueron invitados a llevar sus instrumentos para acompañar el último recorrido del féretro.

Cuando el ataúd salió del templo, decenas de trombones comenzaron a sonar al unísono, interpretando una de las piezas más reconocidas del repertorio del salsero. La escena transformó el centro de Manhattan en un homenaje musical al artista.
Entre las canciones que acompañaron el tributo destacó “La Murga de Panamá”, uno de los temas emblemáticos de Colón, que resonó mientras admiradores recordaban la huella que dejó en la cultura musical latina.
Willie Colón falleció el 21 de febrero de 2026 a los 75 años en un hospital de Nueva York, tras enfrentar complicaciones de salud. Trombonista, compositor y productor, su trabajo fue clave para consolidar la salsa como uno de los géneros más representativos de América Latina y el Caribe.
A lo largo de varias décadas de carrera, Colón desarrolló un repertorio que cruzó generaciones y fronteras. Su música, nacida en el ambiente latino del Nueva York de los años sesenta, terminó por convertirse en parte esencial de la historia del género.
La despedida en Manhattan cerró con el sonido de los trombones, el mismo instrumento que definió su estilo y que acompañó la carrera del músico que muchos consideran uno de los arquitectos de la salsa urbana.
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