"La esperanza es lo único más fuerte que el miedo"
Presidente Snow (Los Juegos del Hambre)
Culiacán, Sin.- ¿Cuánto vale Sinaloa?, se preguntó un político a principios del nuevo milenio para entender lo que el gobernante en turno estaba dispuesto a pagar para eliminar riesgos en su sucesión. Era mucho dinero invertido en alinear a adversarios.
La respuesta era más que lógica. Vale no solo el valor de los enormes presupuestos públicos que maneja, -hoy más de 70 mil millones de pesos- sino, además, vale el enorme poder que trae consigo también.
Hoy existe una pregunta en el ambiente. ¿Qué está dispuesto a hacer o cuál es el costo dispuesto a pagar del gobernante en turno para mantener el poder, y qué está dispuesto a arriesgar quien sueñe con conquistarlo?
¿Valdrá la pena quitar vidas o arriesgar la suya? Hasta los mismos morenistas lo advierten, como lo denunció de manera pública María Inés Pérez Corral, quien fuera secretaria del Bienestar en el actual gobierno de Rubén Rocha.
Hoy las élites de los partidos políticos, sobre todo de oposición, tienen muy claro el diagnóstico de Sinaloa. No se puede transitar, mucho menos competir, en contra del poder de las balas, y el gobierno no garantiza suelo parejo, porque las balas están de su lado. Así de simple.
En las cúpulas del PAN, MC y PRI saben que el futuro de la oposición no está en si construyen una gran alianza, como sucedió en el pasado, sino en tener condiciones parejas de competir.
En 2021, tras su derrota electoral, el entonces candidato a la gubernatura Mario Zamora lo advirtió. “Se puede competir aun sin dinero, incluso en contra del poder del gobierno, pero no en contra del poder de las balas de los narcos”. Dijo una gran verdad, que la vivió en carne propia.
¿Ha cambiado algo de 2021 a 2026? Si se juzga lo ocurrido en la elección para renovar dirigente del sindicato del ayuntamiento de Culiacán, donde dos candidatos fueron “bajados” de la contienda, dos diputados de MC -Sergio Torres y Eli Montoya- metidos en la contienda sindical sufrieron un atentado, y luego fue la balacera contra la casa del candidato ganador, se tendría que decir que nada ha cambiado.
Luego entonces vino la elección de síndicos municipales. En seis sindicaturas se bajó a todos los aspirantes y se dejó uno solo. En Tepuche se bajó a los dos y se canceló la elección. Al día siguiente se asesinó al síndico municipal en funciones y quien debería entregar el cargo.
Sinaloa se cose aparte. En Sinaloa se busca un candidato que garantice un cambio y algo diferente a lo que ya se tiene. ¿Le interesa a Agustín Coppel ser el candidato opositor o bien de Morena? ¿Le interesa a Jesús Vizcarra? Ambos son empresarios de mucho prestigio y gran influencia política en Sinaloa. Cualquiera de los dos ganaría ampliamente en una elección con suelo parejo por el partido que se postule. En contra del poder de las balas, ni reviviendo al papa Juan Pablo segundo ganarían la elección por la gubernatura.
Las encuestas difundidas no reflejan la verdadera realidad de Sinaloa. Eso lo saben todos. Sinaloa está en ruinas, pero, aun así, el poder de las balas lo mantiene Morena.
¿Quién será el valiente que se anime a salvar a Sinaloa? ¿Quién garantizará que el narco no imponga un nuevo gobernador?
En las cúpulas de los partidos del PAN, MC y PRI su preocupación actual es ver cómo ganan dentro de una derrota desde ahorita anunciada. ¿Quién les puede jalar más votos para garantizar posiciones pluris y mayor presupuesto oficial? Esa es la verdadera preocupación.
¿Y quién piensa en Sinaloa? ¿Quién va a salvar a Sinaloa? Ese valiente aún no aparece. ¿Será Agustín Coppel?
Habrá que estar pendientes.
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