...

Información para decidir con libertad

Apoya el periodismo independiente

Mercados y analistas reprueban la decisión del Banco de México de bajar la tasa de interés

Además de una jornada en la que el tipo de cambio llegó a rebasar los 18 pesos por dólar, las críticas a la medida del Banxico se multiplican

El recorte de la tasa de interés por Banxico genera preocupación por sus efectos en la inflación y el tipo de cambio.
evolución del tipo de cambio al cierre de la jornada

La teoría económica enseña que la relación entre la tasa de interés y la inflación es inversa: frente a una tasa más alta, menor es el consumo y el crédito (las tarjetas, préstamos) se vuelve más caro, por lo que la gente gasta menos y las empresas igualmente reducen la inversión. En conjunto esto hace que los precios dejan de subir.

Por el contrario, cuando la tasa de interés baja el consumo se incentiva, puesto que el dinero es más "barato" (justamente el interés es su precio), lo cual mueve a un mayor consumo y a una mayor inversión, lo que puede presionar para que los precios aumenten si la oferta no crece en la misma proporción.

Aunque todo esto se discute una y otra vez según las circunstancias específicas de cada economía y país, lo cierto es que en este momento el consenso entre los expertos es que lo más conveniente era no reducir la tasa de interés, dado que la inflación en México es en este momento la más alta desde 2024, ubicándose en 4.63% anual.

Críticas y depreciación del peso

Por consiguiente, la recepción que tuvo la reducción de la tasa de interés en México por parte del Banco de México el pasado jueves, ha ido de la sorpresa a la crítica abierta. Pero independientemente de los cuestionamiento de la medida, los mercados financieros evidentemente no dejaron de reacccionar, llevando el tipo de cambio a más de 18 pesos por dólar.

La razón de esto es que al bajar la tasa en México a 6.75%, el “premio” que reciben los inversionistas por tener su dinero en pesos disminuye. Esto hace que el capital se mueva hacia activos en dólares, presionando hacia la baja el valor de nuestra moneda.

Aun sin la evidencia brindada por los mercados, algunos especialistas consideraron que el movimiento fue prematuro o “sorpresivo” dada la coyuntura de precios. Sobre todo, persiste la preocupación de que una reducción demasiado rápida de tasas pueda comprometer la meta de inflación del Banco de México que es del 3%, especialmente si factores externos como aranceles o conflictos globales presionan los precios al alza.

En La Aurora de México, el economista Aníbal Gutiérrez escribió que “si bien se consideró que en el mundo la actividad económica se viene recuperando y la inflación general y subyacente va a la baja, en México la inflación de marzo se ubicó en 4.63% y la subyacente en 4.46% y está por verse si se controla el precio de los combustibles para que no haya un mayor aumento de precios e impactos negativos en las finanzas públicas. La decisión se tomó en el margen y la idea de alcanzar un ritmo inflacionario de 3.0% anual se sigue postergando…”

La especialista Gabriela Siller Pagasa comentó en su cuenta de X que “la depreciación del peso hoy se debe en parte a la decisión del Banco de México de recortar la tasa de interés en 25 puntos base a 6.75%, pues el mercado lo percibió como señal de complacencia con niveles de inflación, muy por encima del objetivo puntual del 3%”.

El comentarista económico Luis Miguel González, escribió en El Economista que “el banco de México no está haciendo lo que otros bancos centrales, como la FED, el banco de Inglaterra, el de Japón y el central europeo por incertidumbre y riesgos inflacionarios derivados de la guerra en Irán”.

Por su parte, el analista Alejandro Gómez dijo que “la reducción es para ahorrarle el costo financiero de la deuda al gobierno, y de igual forma para incentivar el crecimiento económico que no han logrado desde la Secretaría de economía y la Secretaría de Hacienda. Es una sumisión de la política monetaria a los intereses fiscales”.

El criterio de las calificadoras

Si bien no han tenido una reacción puntual frente a la reducción de la tasa de interés, es un hecho que para las calificadoras de riego como Standard & Poor's (S&P) Global Ratings, Moody's Investors Service y Fitch Ratings, la independencia y el rigor del Banco de México son pilares de la estabilidad.

Si estas calificadoras perciben que Banxico baja las tasas para “ayudar” al gobierno a estimular la economía a costa de una inflación descontrolada, podrían bajar la perspectiva de la nota soberana de “estable” a “negativa”.

Les preocupa que el recorte sea una respuesta desesperada ante el estancamiento económico (crecimiento cercano al 0.6%). Si la baja de tasas no logra reactivar la inversión pero sí dispara los precios, México caería en un escenario de "estanflación", el cual es muy castigado por las agencias de riesgo.

Así pues, a los analistas y expertos, lo mismo que a las calificadoras, no les asusta el recorte de la tasa de interés en sí misma, sino que esta debilite la moneda y la confianza institucional en un momento de grave déficit fiscal que compromete la estabilidad financiera.

También puede interesarte:
México desaprovecha su momento: The Economist; estancamiento, por política económica de Sheinbaum

Recomendar Nota

Facebook
X / Twitter
WhatsApp