Acapulco, Gro.- Movimiento Ciudadano (MC) Guerrero tiene una crisis en puerta. La dirigencia estatal del partido naranja, desde que el 5 de marzo, en su convención estatal, Vicky Trani Torralba fue nombrada coordinadora municipal de Acapulco, impuesta por Yoshio Ávila, propició la división entre lo estatal y lo local.
La imposición por instrucción del coordinador nacional, Jorge Álvarez Máynez, en lugar de ayudar a fortalecer MC-Guerrero, lo debilitó. Actualmente, de los dos diputados locales plurinominales la astudillista Erika Lorena Lürs Cortés -fría como el hielo- se mantiene firme al naranja, mientras el excoordinador estatal Julián López Galeana se ha amafiado con el excandidato a la alcaldía Yoshio Ávila, y están buscando colocarse en Morena.
Ambos personajes confían en lograr una gran desbandada en el naranja, en el momento que anuncien su separación definitiva de MC con miras 2027. Al igual que los regidores Armando Añorve Ríos, Ángela Rodríguez Ibarra y July Peláez Victoriano; el primero -impuesto por el exasesor del Senado José Manuel del Río Virgen-, quien no comulga con el dueño de la concesión Héctor Astudillo Flores, y la segunda no responde a los intereses de MC, sino de Yoshio Ávila.
Entre los primeros en abandonar MC-Acapulco se encuentra la regidora July Peláez Victoriano, al renunciar el 10 de abril 2025. Declarándose regidora independiente, bajo argumento de malos tratos y discriminación política por parte de Gaby Bernal.
Lo cierto es que la coordinadora municipal Vicky Trani está realizando un extenso trabajo territorial, sin apoyo de la coordinadora estatal Gabriela Bernal Reséndiz, a quien acusan de no respetar el trabajo de los liderazgos ni de las bases del partido, además de que no cumple con los estatutos.
Trasciende que hoy en Guerrero MC “es un instituto político que no escucha, desde la cabeza a los pies, además manifiesta constantes actos de violencia de género”. Todo obedece a la falta de sensibilidad y la frialdad por parte de Gaby Bernal, como le dicen sus cercanos, quien aspira a ser candidata al gobierno de Guerrero, pero le quedan grandes las zapatillas.
Y no se diga de la diputada naranja, exdirectora de Comunicación Social de Guerrero, también aspirante a gobernar Guerrero, pero carece de herramientas y popularidad, además de los “enemigos” gratuitos del periodismo, por su discriminación y maltrato durante su gestión del exgobernador Héctor Astudillo Flores.
Lo cierto es que el que no debe estar tranquilo es el exgobernador Héctor Astudillo, tras la guerra sucia que inició el 15 de agosto 2025 con la detención de su presunto operador político y financiero Luis Alberto Hernández Santos, junto con Isadora Lagos, Miss Guerrero 2024, acusados de delincuencia organizada, lavado de dinero y trata de personas.
Se dice que dicha detención es apenas el inicio de una serie de acciones para llegar a fondo de múltiples corruptelas cometidas durante su administración.
Pero lo más inquietante para el expriista es que tras la detención de Luis Alberto Hernández se prendieron los focos en las filas de Movimiento Ciudadano, partido político en el que Astudillo ha encontrado acomodo y actualmente busca colocar sus piezas a través de las diputaciones, alcaldías o regidurías.
Aunado a los tratos déspotas y discriminatorios a las bases como ha sido señalado por exmilitantes, complica el camino en sus aspiraciones políticas en el partido naranja y en Acapulco, con la concesión a Yoshio Ávila y sus cómplices, Aurora Román Ocampo, María Luisa Fontoba Román, Carlos Guerrero Tejada y su jefe inmediato el excoordinador y actual diputado local Julián López Galeana.
¿El futuro de MC-Guerrero será de independencia o alianza?
El debate al interior de MC-Guerrero refleja la complejidad de ser una fuerza opositora en un contexto donde Morena domina el panorama político. La decisión de mantener su independencia o de sumarse a un bloque de oposición más amplio es una cuestión de determinará su futuro.
La elección de su “liderazgo” y su postura en el Congreso serán factores clave para definir si MC-Guerrero se convierte en un contrapeso real o si continúa en una ruta de confrontación tanto con el oficialismo, como con la oposición tradicional o, sobre todo, dirimir su lucha interna en busca de la unidad.
El tiempo dirá si MC-Guerrero logra superar las tensiones internas y fortalecer su rol como una opción genuina para el electorado, o si, por el contrario, los conflictos internos continúan erosionando su fuerza política y disminuyen sus oportunidades en las elecciones de 2027.
El riesgo es latente de perder su registro en el próximo proceso electoral que se avecina.
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