Si al día de hoy subsiste un nombre férreamente legendario en la ópera y la interpretación musical del siglo XX, es el de María Callas.
Dueña de una voz peculiar que podía no gustar a la primera; metálica, oscura, con un halo de misterio y fiereza. Podía también transportarte a la nostalgia y a la más profunda tristeza. Jamás te dejará indiferente.
Cada palabra está acompañada de un gesto perfectamente estudiado, a la par de una profundidad interpretativa que revolucionó a la ópera. Si a lo anterior añadimos una musicalidad construida a base de estudio y voluntad incansable, resulta en la más grande cantante de la historia.
Se habla de los dones innatos de ciertas personas notables, y ciertamente existen, pero en la Callas se demuestra que forjarse un destino está por encima de la suerte. Todos los directores de su época (Serafin, Karajan, Bernstein, etc.) admiraban su talento y esfuerzo, era la primera en llegar a los ensayos y la última en irse.
María Callas fue además el primer personaje del siglo XX que, sin pertenecer a la nobleza o ser un actor de cine, se convirtió en una super estrella global. La ópera era un sitio cerrado para el gran público y se consideraba una excentricidad sólo para ricos. Es verdad que en el pecado llevó la penitencia, el mito de la Callas se devoró al ser humano y fulminó a la mujer.
No sólo fue un fenómeno estético, también cambió todos los estándares de la interpretación escénica; no bastaba tener una bella voz. Los compositores habían creado personajes a los que había que dar vida, dotarlos de sentimientos (amor, odio, ira, deseo, etc.) y conmover a los espectadores. Por eso también directores de escena como Visconti o Zeffirelli cayeron rendidos ante su arte.
Si quiere conocer a profundidad a la artista, a la interprete, a la intelectual, pero sobre todo al ser humano que fue María Callas, le recomiendo ver el YouTube un documental que se llama “The Callas Conversations”, allí se revela el mito en toda su dimensión. Además, tendrá usted el placer de ver a un gran entrevistador (Lord George Harewood). Como maneja el silencio y permite que la Callas tenga todo el protagonismo de la entrevista y nos muestre la enorme inteligencia de esta gran artista.
Ella siempre consideró estar al servicio del arte y de los compositores, eso explica en parte su “corta” carrera, nunca escatimó sus recursos vocales en detrimento del arte.
María Callas fue tal vez la última soprano “absoluta” de nuestro tiempo. Le garantizo que al escucharla se sentirá felizmente atrapado por su voz, por su interpretación, pero sobre todo caerá rendido ante la música y en el caso de la ópera, ante su musa suprema.
