El objetivo de fondo sería explorar escenarios de cambio político en la isla, de acuerdo con Axios
El objetivo de fondo sería explorar escenarios de cambio político en la isla, de acuerdo con Axios

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantiene pláticas sobre el futuro de Cuba con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto y hombre de confianza de Raúl Castro, eludiendo los canales oficiales del gobierno de Miguel Díaz-Canel.
La información —revelada por Axios— señala que los contactos se realizan directamente con el círculo más cercano al líder histórico del régimen, evitando al actual gobierno.
"Yo no las llamaría negociaciones, sino discusiones sobre el futuro", declaró un alto funcionario de la administración Trump citado por Axios.
De acuerdo con la fuente, el objetivo de fondo sería explorar escenarios de cambio político en la isla. Sostuvo que la postura del gobierno estadounidense es que el régimen se vaya.
"Pero cómo se verá eso exactamente depende del presidente Trump y aún no lo ha decidido. Rubio sigue en conversaciones con su nieto", dijo.
El lunes, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que llevan acabo conversaciones con el régimen oficialista; no obstante, La Habana las ha negado.
Incluso, el encargado de la Embajada de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, llegó a insinuar que Díaz-Canel ni siquiera estaba enterado de ese diálogo, pero su Ejecutivo reitera que son insinuaciones maliciosas para generar división.
Las conversaciones se producen en un contexto de presión estadounidense a la isla, que actualmente se encuentra en medio de una crisis energética que ha provocado problemas económicos, turísticos y sanitarios.
Axios indicó que el Departamento de Estado no negó las conversaciones entre Rubio y el nieto de Raúl Castro, aunque declinó hacer comentarios oficiales.
Rubio y su equipo consideran que el nieto de Castro representa una generación más pragmática y con visión empresarial, convencida de que el modelo del comunismo revolucionario ha quedado agotado.
Rubio sostuvo el sábado pasado en una entrevista con Bloomberg que el problema fundamental de la isla es que no tiene economía y que sus dirigentes no saben cómo mejorar la vida diaria de su población sin ceder el poder en los sectores que controlan.
“Es importante para el pueblo de Cuba tener más libertad, no sólo libertad política, sino también económica (…). De verdad pienso que su disposición (del gobierno cubano) a empezar una apertura en este aspecto es un camino potencial hacia delante”, agregó.
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