Maduro y Cilia Flores se declaran no culpables ante la justicia de Nueva York

El presidente de Venezuela y su esposa rechazan formalmente los cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas que enfrentan en Estados Unidos

Ilustración de la primera audiencia del presidente de Venezuela

En una histórica comparecencia este lunes en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon formalmente no culpables de los cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas que enfrentan en Estados Unidos. 

Tras ser trasladado bajo estrictas medidas de seguridad desde la prisión federal de Brooklyn, Maduro rechazó las acusaciones que lo señalan como líder de una red criminal que, durante 25 años, utilizó las instituciones venezolanas para exportar toneladas de cocaína a suelo estadounidense con el apoyo de grupos como el Cártel de Sinaloa y el Tren de Aragua.

Por su parte, la primera dama Cilia Flores también desestimó los cargos en su contra incluidos en la acusación actualizada del Departamento de Justicia. Flores es señalada por la fiscalía neoyorquina de presunta participación en la organización de secuestros, asesinatos y la aceptación de sobornos para facilitar reuniones entre capos de la droga y altos mandos de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela

Esta es la primera vez que ambos enfrentan juntos el proceso judicial tras la publicación de nuevos detalles en el expediente que vinculan directamente a la cúpula del poder venezolano con operaciones logísticas y protección policial a favor del crimen organizado.

Los cargos

Según los fiscales, el mandatario habría llegado incluso a vender pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y facilitar vuelos oficiales para retornar ganancias ilícitas desde México hacia Venezuela. 

La acusación contra Maduro se fundamenta en cuatro cargos graves: conspiración para narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armamento pesado. 

La Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, conocida por su agresividad en casos de alto perfil, sostiene que los señalados abusaron de sus posiciones de confianza pública para corromper el orden legal en beneficio de su estructura criminal.

Lo que sigue en el proceso será una compleja batalla legal donde la defensa de Maduro intentará invocar la inmunidad como jefe de Estado extranjero para desestimar el caso. Sin embargo, este argumento enfrenta el precedente del caso de Manuel Noriega en Panamá, donde los tribunales estadounidenses rechazaron dicha protección. 

Asimismo, se espera que los abogados del mandatario cuestionen la validez de las pruebas argumentando una "persecución selectiva" o la prescripción de los delitos, mientras el sistema judicial estadounidense avanza en uno de los juicios por narcotráfico más significativos de las últimas décadas.