En la acusación actual contra el expresidente venezolano se elimina la acusación de líder criminal de un grupo del narcotráfico
En la acusación actual contra el expresidente venezolano se elimina la acusación de líder criminal de un grupo del narcotráfico

En un giro inesperado dentro del proceso judicial que se sigue en el Distrito Sur de Nueva York, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación modificada contra el recientemente capturado expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La nueva narrativa legal reduce drásticamente las menciones al "Cártel de los Soles", eliminando la descripción de Maduro como su líder directo.
La diferencia entre el documento original de 2020 y el presentado tras la captura de Maduro el pasado sábado es sustancial. Mientras que en 2020 la fiscalía afirmaba que Maduro "ayudó a gestionar y a liderar el Cártel de los Soles", el nuevo texto evita catalogar al grupo como una organización criminal estructurada o tradicional.
Ahora, la justicia estadounidense describe el esquema como un "sistema de clientelismo". Según la nueva imputación, Maduro ya no es el jefe de un cártel en el sentido operativo, sino un actor que "participa, perpetúa y protege una cultura de corrupción" donde las élites se enriquecen mediante el narcotráfico.
Este cambio técnico-legal de la fiscalía contrasta con la retórica de la Casa Blanca. El presidente estadounidense Donald Trump ha justificado la operación militar de captura y su campaña antidrogas en el Caribe precisamente bajo la premisa de desmantelar el Cártel de los Soles, al cual su administración designó oficialmente como Organización Terrorista Extranjera (FTO) en 2025.
Expertos sugieren que la fiscalía podría estar ajustando el lenguaje para asegurar una condena más sólida basada en hechos de corrupción y tráfico de drogas verificables, ante las dudas planteadas por analistas sobre si el "Cártel de los Soles" existe como una entidad jerárquica única o si es una red dispersa de funcionarios militares.
Tras ser trasladados a Nueva York luego de un operativo relámpago en Caracas, Nicolás Maduro y Cilia Flores comparecieron este lunes ante el juez.
Maduro, manteniendo una postura desafiante, se declaró "no culpable" de los cargos de narcoterrorismo y posesión de armas. En su primera intervención ante el tribunal, rechazó la jurisdicción estadounidense y afirmó ser un "prisionero de guerra", desconociendo así el proceso penal civil que enfrenta en el Distrito Sur.

El proceso continúa bajo estrictas medidas de seguridad, mientras se espera que la defensa de Maduro y Flores utilice este cambio en la acusación para cuestionar la veracidad de las pruebas presentadas originalmente en 2020.