Líneas de Pobreza: lo que falta por hacer

En los últimos años se ha visto el impacto de los precios agropecuarios y de los servicios, unos afectados por la sequía, cancelación de programas de apoyo directo a productores, así como por el tema de la extorsión y la seguridad

Cumpliendo con sus nuevas responsabilidades, el INEGI dio a conocer el valor de las Líneas de Pobreza las cuales consisten en el costo de los productos y servicios de la canasta alimentaria y no alimentaria por persona al mes. La primera define la Línea de Pobreza Extrema por Ingresos, en tanto que la suma de ambas establece la Línea de Pobreza por Ingresos.

En diciembre 2025 la canasta alimentaria registró un valor de 1,854.39 pesos en el medio rural y de 2,467.15 pesos en el urbano; es decir, para que una persona tenga suficientes recursos para tener una alimentación digna y no sea considerada pobre extremo, debe tener un ingreso para cubrir estos costos. Igualmente, la suma de las canastas alimentaria y no alimentaria considera, otros productos y servicios como educación, salud, transporte, vestido, calzado, cuidados personales y recreación; en este caso el valor de la canasta asciende a 3,451.13 pesos en el medio rural y a 4,818.14 pesos en el urbano. Así, el tener cubierta la alimentación y otros bienes básicos y no ser considerada pobre, una persona requiere un nivel de ingresos superior a estos costos. Ambos niveles están sujetos a la dinámica de los precios que en diciembre de 2025 registraron una inflación anual de 3.69%, la menor en cinco años. Se trata de un buen resultado, pero todavía lejos del objetivo del Banco de México, pues factores extraeconómicos y extramonetarios han estado incidiendo en la formación de precios.

En los últimos años se ha visto el impacto de los precios agropecuarios y de los servicios, unos afectados por la sequía, cancelación de programas de apoyo directo a productores, así como por el tema de la extorsión y la seguridad y, otros por ajustes en el precio de las gasolinas y el aumento en los costos de la educación y la salud. De este modo, considerando el tamaño promedio del hogar en las zonas urbanas (3.3 integrantes), el salario mínimo que percibe una persona alcanza para cubrir el costo de la línea de pobreza extrema por ingresos por familia al mes; sin embargo, es insuficiente para cubrir el costo de la canasta alimentaria y de la canasta alimentaria familiar. Para cubrir el costo familiar de ambas canastas se necesitan 1.9 salarios mínimos, o bien dos personas de la familia deben trabajar ganando al menos un salario mínimo, por lo que aún queda mucho por hacer.