Los agentes de origen latino pertenecen a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y formaban parte de la "Operación Metro Surge"
Los agentes de origen latino pertenecen a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza y formaban parte de la "Operación Metro Surge"

Una investigación del medio ProPublica acaba de revelar que los dos agentes federales involucrados en el tiroteo mortal del enfermero Alex Pretti son de origen latino: Jesús Ochoa, de 43 años, y Raymundo Gutiérrez, de 35.
Ambos agentes pertenecen a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y formaban parte de la "Operación Metro Surge", un despliegue táctico iniciado en diciembre que ha llenado las calles de Minneapolis con agentes armados y enmascarados bajo las políticas migratorias de la administración de Donald Trump.
A pesar del hermetismo inicial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), los registros identifican a los responsables como dos hombres con raíces en el sur de Texas:
Jesús “Jesse” Ochoa: Graduado en justicia penal por la Universidad de Texas-Panamericana. Ingresó a la Patrulla Fronteriza en 2018 y es descrito por allegados como un entusiasta de las armas de fuego.
Raymundo Gutiérrez: Veterano de la CBP desde 2014. Forma parte de un equipo de respuesta especial (equivalente a una unidad SWAT), especializado en intervenciones de alto riesgo.
El incidente ocurrió el pasado 24 de enero, cuando Pretti, un enfermero de 37 años perdió la vida tras recibir disparos de pistolas Glock reglamentarias. Aunque el Departamento de Justicia (DOJ) abrió una investigación a través de su División de Derechos Civiles, la administración federal ha sido acusada de "obstaculizar" el proceso.
Legisladores como el demócrata Jamie Raskin han criticado duramente el anonimato con el que operan estos grupos. "No deben ser anónimos. Deben tener reglas claras para evitar intimidar y agredir a los ciudadanos estadounidenses", señaló Raskin.
La muerte de Pretti no solo ha provocado protestas masivas, sino también un choque de poderes. Fiscales estatales denuncian que las autoridades federales están bloqueando el acceso a pruebas críticas, incluyendo las grabaciones de las cámaras corporales de Ochoa y Gutiérrez.
Mientras la comunidad exige justicia, ambos agentes permanecen suspendidos de sus funciones en espera de que se determine su responsabilidad criminal en este operativo que ha conmocionado a la ciudad de Minneapolis.
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