La crisis del empleo formal en México

La combinación de factores externos -incertidumbre arancelaria en EU- y domésticos -reformas y cambio al Poder Judicial- condujeron a este mal resultado...

El empleo formal en México tuvo en 2025 su peor desempeño en 25 años. En total, se crearon apenas 278,697 puestos de trabajo -la mitad del promedio de los últimos 20 años-, de los cuales 206,521 fueron empleos asociados al programa piloto del gobierno sobre plataformas de servicios de taxi y comida rápida. Por tanto, únicamente 72,176 fueron nuevas plazas, un magro avance de 0.3% de avance en el contexto de un mercado laboral que demanda entre 700 y 800 mil nuevas plazas únicamente para atender a la nueva fuerza laboral. 18 estados de la República tuvieron disminución de empleos en 2025 y, en los últimos dos años, se han creado apenas medio millón de empleos, un déficit de 1 millón de puestos de trabajo.

Una combinación de factores explica este resultado.

Por un lado, 2025 fue un año para el olvido de la economía mexicana. El crecimiento habría cerrado el año en 0.4%, cifra muy por debajo del potencial productivo de nuestra economía. La combinación de factores externos -incertidumbre arancelaria en EU- y domésticos -reformas y cambio al Poder Judicial- condujeron a este mal resultado. El principal damnificado de este bajo crecimiento fue el empleo formal.

El empleo es una variable altamente sensible al crecimiento, ya que cuando las empresas advierten riesgos en el panorama, ello se ve reflejado en automático en una menor inversión y, por ende, en menor apetito por contratar personal y/o reducir sus plantillas laborales.

Pero la historia no termina ahí. Hay, al menos, tres factores adicionales que pueden explicar el mal resultado de empleo en 2025 y que generan preocupación en el naciente año.

  1. Aumento de costos laborales. Las diversas reformas en materia laboral impulsadas por el gobierno anterior y actual, a la par del incremento de 77% en términos nominales del salario promedio de los afiliados al IMSS desde 2018, han elevado el costo de contratar formalmente en México. Tan solo en los últimos siete años, el costo laboral unitario en México creció 30% a la par que la productividad laboral disminuyo 5%. Las empresas están resintiendo estos cambios y parecen estar disminuyendo sus contrataciones. La nueva reforma laboral por aprobarse en 2026 y nuevos incrementos salariales de doble dígito sólo encarecerán aún más el empleo formal.
  2. El número de patrones dados de alta ante el IMSS disminuyó por segundo año consecutivo, situación inédita en el historial de registro del Instituto. Si bien se trata de un número pequeño de empresas (4.2%) del universo total de empresas formales en el país, esta tendencia genera preocupación. Una excesiva fiscalización, un mayor costo laboral y una economía que crece muy poco, pueden explicar esta dinámica.
  3. El sector de la transformación (manufactura) perdió 127 mil empleos en el contexto de una actividad manufacturera estancada. No es del todo claro si este comportamiento es meramente atribuible a factores cíclicos (la desaceleración interna, la debilidad manufacturera en EU, los aranceles), o podría tener un componente estructural atribuible al cambio tecnológico derivado de la inteligencia artificial y/o robotización.

En resumen, el empleo formal en México se encuentra en recesión y existen dudas fundadas de que el 2026 será mucho mejor.