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La CDMX convirtió a un policía héroe en un villano, por cumplir su deber; enfrentaría cárcel por 50 años

"No puede ser que ahora el delincuente sea yo", cuenta a la Aurora Pedro Buendía, policía capitalino condecorado un día y al que después le dijeron que "se pasó de balas"

El agente Buendía, en el evento en el que fue condecorado.

Hace un año, Pedro Buendía, un policía de la Ciudad de México, fue convertido en símbolo del combate a la delincuencia tras abatir a un asaltante en un OXXO. Hoy enfrenta una imputación penal de la Fiscalía General de Justicia capitalina por homicidio calificado con ventaja; fue dado de baja de la corporación y trabaja como albañil mientras encara el proceso que podría llevarlo a pasar de 20 a 50 años de prisión por la muerte del delincuente. “Te pasaste de balas”, le argumentaron.

El video, en el que se observa que Buendía dispara, se hizo viral y desató una ola de apoyo en redes. El secretario de Seguridad de la CDMX, Pablo Vázquez, le dio un ascenso y un premio por su “convicción” para enfrentar el delito ante “una situación de amenaza”.

La Aurora de México documentó que el oficial Pedro Buendía pasó del reconocimiento de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la CDMX al abandono institucional y a la imputación penal, tras el asalto ocurrido el 2 de febrero de 2025 en la colonia Valle de Luces, Iztapalapa, considerada “punto rojo” por la incidencia delictiva y la venta de droga.

En el video de seguridad se observa que la tienda estaba cerrada. De pronto, un par de sujetos patean la puerta de vidrio y la rompen para ingresar por la fuerza. La encargada se aterroriza y, en ese momento, aparece el policía, quien había pedido permiso para entrar al baño, y comienza a disparar. Uno de los asaltantes falleció en el lugar.

 

Las imágenes se difundieron en redes sociales y medios de comunicación hasta viralizarse. El oficial Pedro Buendía fue trasladado a la fiscalía capitalina y horas después quedó en libertad “con reservas de ley”.

Todo apuntaba a una legítima defensa

Dos días después, ante la jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la fiscal Bertha Alcalde, el secretario Vázquez dijo que el policía respondió a “una situación de amenaza y riesgo inminente (incluyendo a la cajera) en el intento de robo de esta tienda”.

Lo puso como ejemplo y expresó el apoyo de la SSC “con todos y cada uno de los policías que con convicción enfrentan el delito, como lo hizo el compañero”.

Posteriormente, la SSC produjo y difundió en redes un video en el que el secretario, acompañado de sus mandos, entrega diplomas y ascensos a oficiales destacados en el cumplimiento del deber. Entre ellos estaba Pedro.

En septiembre pasado, la FGJCDMX decidió que no hubo legítima defensa y lo imputó por el delito de homicidio calificado en contra de Daniel Martínez —quien intentó ingresar junto con un cómplice al OXXO—, pues consideró que actuó con ventaja al realizar disparos de más.

Noemí Rosas Martínez, jueza de control del Poder Judicial de la Ciudad de México, lo vinculó a proceso, ordenó su suspensión del servicio activo y le impuso una serie de medidas cautelares, como el pago de una garantía de 20 mil pesos para seguir el proceso en libertad.

 

Lo que afirma la fiscalía es que me pasé de balas, que no era necesario que disparara tanto. Yo le pregunto al MP qué hubiera hecho; tuve miedo, lo reconozco. Nadie nos prepara para matar, fueron segundos. Yo vi que la persona entró con demasiada violencia y quiso sacar algo de su cangurera. ¿Acaso la fiscalía quería que pusiera el pecho para que me mataran y luego me hicieran un homenaje y todo quedara ahí?”.

Pedro señala que, en cuanto lo vieron dentro de la tienda, el cómplice del asaltante le gritó a Daniel: “¡Mátalo, mátalo y salte (sic)!”. El policía suspendido descubrió, además, a través de cámaras de vigilancia cercanas al OXXO, que en realidad eran al menos cinco sujetos los que rondaban la tienda antes de intentar asaltarla.

Sostuvo que ha sido víctima de una serie de irregularidades durante su proceso. El MP Marco Antonio Martínez Hernández se ha negado a pedir a la jueza que cite como testigo de descargo a la empleada del turno nocturno del OXXO, cuyas declaraciones esclarecerían la forma en que todo sucedió y el riesgo que realmente enfrentaron.

Al rendir su primera entrevista en la FGJCDMX, la joven dijo que el asaltante había acudido al filo de la medianoche a comprar una cajetilla de cigarros de 85 pesos y regresó 20 minutos después para asaltar con mucha violencia.

Buendía Méndez recibe apoyo psiquiátrico tras el shock del asalto y verse obligado a disparar para repeler la agresión. Tiene problemas para dormir, sufre pesadillas, depresión y siente que lo persiguen. Ha sido evaluado por especialistas del Hospital Psiquiátrico “Dr. Samuel Ramírez Moreno”, según consta en el expediente clínico y en las recetas para la compra de medicamento controlado.

 

Asegura que tuvo que pedir prestados los 20 mil pesos para seguir en libertad y que todavía debe otros 15 mil para pagar a un perito independiente que demuestre que no actuó con alevosía ni ventaja.

Desesperado, el policía buscó al secretario Vázquez en un evento de Clara Brugada, pero solo logró ser reprendido por uno de los subsecretarios. El funcionario tampoco respondió a una carta en la que solicitó que se actuara conforme a derecho, ya que se le reclasificó el delito y conlleva la posibilidad de una pena severa de prisión, “a pesar de haber actuado en el ejercicio de mi labor policial”.

Considera que la SSC lo abandonó: lo dio de baja, dejó de pagarle, le quitó el ascenso y no ha realizado una defensa adecuada de su caso, cuya próxima audiencia está programada para el 26 de marzo.

“Esto me ha llevado a trabajar como albañil porque no me dieron algún apoyo económico. Hubo quienes hasta se burlaron de mí cuando hice una colecta para reunir fondos para pagar la medida cautelar y al perito”.

Narra que el día que acudió al Agrupamiento Ciclón para intentar cobrar sus vales de fin de año lo maltrataron y lo corrieron por órdenes del mando Óscar Hernández. “Me dejaron solo. Actué en legítima defensa; lo único que quiero es que esto acabe. No puede ser que ahora el delincuente sea yo”.

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