La presidenta y funcionarios del gobierno han mantenido una serie de reuniones privadas desde que Nicolás Maduro fue depuesto de Venezuela, según el periódico
La presidenta y funcionarios del gobierno han mantenido una serie de reuniones privadas desde que Nicolás Maduro fue depuesto de Venezuela, según el periódico

De acuerdo con una publicación de este martes en el diario estadounidense Wall Street Journal, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y funcionarios del gobierno han mantenido una serie de reuniones privadas desde que Nicolás Maduro fue depuesto de Venezuela y en las que discutieron “demandas insostenibles de Donald Trump que van más allá de la acción militar estadounidense, incluyendo la posible detención de políticos del partido de Sheinbaum que Estados Unidos cree que tienen vínculos con los cárteles”.
De acuerdo con los entrevistados, “temen que se le estén acabando las cartas que jugar. Además, ahora está atrapada entre dos hombres poderosos con grandes egos: Trump y su propio mentor, Andrés Manuel López Obrador, su predecesor como presidente”.
En entrevistas que hace el diario con personas cercanas al equipo de la presidenta, tras la captura del mandatario Venezolano, Nicolás Maduro, las cosas cambiaron porque el expresidente tabasqueño habría sido más contundente para denunciar la invasión al país sudamericano.
“La declaración fue mucho más crítica que la reacción oficial de Sheinbaum y sugirió a los responsables de seguridad que al presidente le costaría complacer tanto a Trump como a su coalición nacionalista de izquierdas durante mucho más tiempo”, dijeron los funcionarios.
El diario añade que, para los cercanos a Sheinbaum, “mantener un equilibrio entre Trump y López Obrador ha complicado la toma de decisiones de Sheinbaum mientras trabaja para desmantelar cárteles”.
Según detalla el WSJ, el año pasado, “México apaciguó a la administración Trump eludiendo las leyes de extradición y expulsando a 55 narcotraficantes condenados a Estados Unidos, incluidos algunos de los capos más notorios de México. Sheinbaum también envió tropas a la frontera, impuso aranceles a China y aumentó la incautación de laboratorios de drogas”.
Esas acciones hicieron que Trump aplaudiera a Sheinbaum, pero apenas iniciando 2026 el líder de EU dijo tajante: “ella tiene miedo de ir tras los cárteles”.
La sensibilidad de la respuesta hacia Maduro fue evidente en una reunión antes del amanecer, dos días después de la captura de Maduro el 3 de enero. Revela el diario que Sheinbaum y sus altos cargos, “incluidos los altos mandos militares, se reunieron en su encuentro diario de seguridad donde discutieron cómo debería responder México ante Trump.
“Ahí, Sheinbaum leyó un borrador de una declaración que había preparado. Algunos funcionarios mexicanos en la reunión consideraron que era un buen mensaje, dijeron las personas. Otros que trabajan con homólogos de seguridad estadounidenses se quedaron con el rostro impasible, preocupados por la ira de Trump”.
El mensaje de la mandataria era: "Rechazamos categóricamente la intervención en los asuntos internos de otros países. La historia de América Latina es clara y convincente: la intervención nunca ha traído democracia, nunca ha generado bienestar ni estabilidad duradera".
Otra preocupación para los funcionarios mexicanos que hablaron con el periódico, “es que los cárteles se están volviendo más audaces en sus esfuerzos por enviar drogas a Estados Unidos, lo que podría provocar la ira de Trump”.
El mes pasado, altos funcionarios mexicanos y estadounidenses discutieron las recientes incursiones de drones de cárteles en Estados Unidos, según informó el gobierno de EU. Estas muestras de desafío por parte de grupos de crimen organizado mexicano han alarmado a los funcionarios estadounidenses.
Según se ha documentado en las agencias de seguridad de Estados Unidos, son decenas de drones de los cárteles los que vuelan cada día al sur de Texas para lanzar cargas de droga, hacer reconocimiento a las fuerzas del orden estadounidenses o merodear sobre los puertos de entrada para rastrear envíos de drogas hacia EU.
De acuerdo con los funcionarios mexicanos entrevistados por WSJ, “los drones comerciales son difíciles de detectar por radar. Los cárteles ahora utilizan cable de fibra óptica para controlar los drones, lo que los hace inmunes a los codificadores de señales cuando los vuelan hacia Estados Unidos”.
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