Pese a las críticas por el manejo discrecional de recursos, el Gobierno mexicano da continuidad al programa bajo un esquema de donaciones de recursos del Fondo México
Pese a las críticas por el manejo discrecional de recursos, el Gobierno mexicano da continuidad al programa bajo un esquema de donaciones de recursos del Fondo México

El Gobierno de México ha autorizado un nuevo desembolso de 588 millones de pesos (aproximadamente 32.8 millones de dólares) para la segunda fase del programa Sembrando Vida en Cuba. Aunque la administración de Claudia Sheinbaum defiende el proyecto como una herramienta para la autosuficiencia alimentaria, la iniciativa sigue operando bajo una estela de opacidad, sin cifras que certifiquen el impacto real en la producción agrícola cubana.
Según documentos oficiales, la primera etapa del programa —iniciada en julio de 2023— benefició supuestamente a 5 mil campesinos en las provincias de Mayabeque, Artemisa y Villa Clara mediante la entrega de semillas, insumos y asistencia técnica. El Gobierno mexicano asegura que el 69% de los beneficiarios en la Isla reportan un aumento en sus ingresos mensuales. Sin embargo, no existen documentos públicos, auditorías o registros oficiales que avalen tales incrementos ni el volumen de cosecha obtenido.
Mientras México inyecta capital, el campo cubano atraviesa una crisis aguda. En diciembre pasado, directivos de la Empresa Agroindustrial "Fernando Echenique" denunciaron la carencia de kits básicos de fertilizantes, herbicidas y pesticidas, esenciales para cultivos críticos como el arroz. En la provincia de Granma, otrora potencia arrocera, las metas de siembra están en duda debido a la falta de insumos que antes garantizaba el Estado.
El reciente informe también confirma el pago de un millón 479 mil 600 pesos a la empresa Dragon Charge, integrante de los comités de apoyo encargados de evaluar el proyecto en Cuba. A pesar de estos gastos operativos, el documento de la segunda fase omite detalles fundamentales: no se especifica quiénes serán los nuevos beneficiarios, qué zonas agrícolas serán intervenidas ni cómo se fiscalizará el dinero entregado bajo el fideicomiso del Fondo México.
Sembrando Vida nació con un presupuesto inicial de 63.5 millones de dólares para su implementación en El Salvador, Honduras, Guatemala, Haití, Belice y Cuba, bajo la premisa de frenar la migración irregular. No obstante, investigaciones de plataformas como Connectas han señalado graves irregularidades en su ejecución regional, incluyendo: expulsión discrecional de beneficiarios, opacidad en la gestión de ahorros de los agricultores y retrasos en investigaciones sobre mal manejo de fondos.
En Cuba, los testimonios de los beneficiarios reflejan una ayuda a cuentagotas. Mientras algunos reportan haber recibido "una bolsa con tijeras y botas", otros mencionan promesas de maquinaria y químicos sin fechas claras de entrega. Aunque en diciembre de 2023 se donaron seis tractores e inauguraron dos viveros, el impacto de estas acciones parece insuficiente frente al castigado sector agrario cubano.
Para 2025, la administración de Sheinbaum proyecta favorecer a 21 mil personas en Centroamérica y el Caribe a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid). El plan incluye además el otorgamiento de 150 becas a extranjeros en 180 países.
Sin una rendición de cuentas clara sobre los resultados en Cuba, la continuidad de Sembrando Vida plantea interrogantes sobre si el objetivo es realmente el desarrollo rural o si se trata de una estrategia de transferencia de recursos sin mecanismos de control efectivos.
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