El líder del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, afirmó en tribuna que su partido acompañará a Claudia Sheinbaum y que la coalición sigue firme rumbo a 2027 y 2030
El líder del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, afirmó en tribuna que su partido acompañará a Claudia Sheinbaum y que la coalición sigue firme rumbo a 2027 y 2030

El propósito de la presidenta Claudia Sheinbaum por subirse a la elección de 2027 y hacer campaña a favor de Morena, a través de la revocación de mandato, se frustró y la mandataria sufrió su segundo revés legislativo en poco más de un mes gracias a la postura en contra del Partido del Trabajo y de la oposición.
Después de semanas de negociaciones en las que afloraron las amenazas desde el púlpito presidencial para quienes votaran en contra del Plan B, el Partido del Trabajo en el Senado de la República inclinó la balanza y evitó que Sheinbaum fuera protagonista en la elección recurrente del próximo año.
Alberto Anaya, dirigente y coordinador de los 6 senadores del PT, anunció desde la tribuna que votarían a favor del dictamen en lo general, pero se apartarían de la reforma al artículo 35 constitucional, que es el que proponía adelantar la revocación de mandato.
De esa manera, los petistas –aliados del gobierno– echaban para atrás la intentona de la Presidenta de la República por aparecer en la boleta electoral en 2027.
Sin sus votos, el PT evitó que Morena y el Verde –siempre incondicional al poder– lograran las dos terceras partes de los votos, porque como ya lo habían anunciado, el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano estarían en contra de la reforma presidencial.
Ni las amenazas desde Palacio Nacional ni las negociaciones de última hora en la Secretaría de Gobernación hicieron que el PT cambiara el sentido de su voto.
A pesar de que el martes se ausentaron de la discusión en las Comisiones Unidas que aprobaron el dictamen, por una intensa negociación en Bucareli, los petistas se mantuvieron y argumentaron que empatar la revocación con la elección de 2027 solo beneficiaría a los candidatos de Morena en detrimento de sus aliados.
Luego de la intervención de Alberto Anaya, el debate bajó de tono y mientras la oposición aseguraba que competirán en 2027, los morenistas y verdes señalaban que la alianza está más fuerte que nunca y que así se mantendrá hasta 2030.
La tensión se acabó cuando el PT anunció que se apartaría de la reforma al 35 constitucional y aunque el debate pareció subir de tono, solo fue por unos momentos.
La panista Mayuli Martínez Simón sostuvo que el pacto entre el gobierno y el crimen organizado, tema el que el gobierno y Morena no le quisieron entrar, llevan al país “a la chingada”.
La presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, pareció sufrir una repentina susceptibilidad, pues exigió un debate sin insultos y sin faltas al respeto.
Malú Micher, de Morena, aseguró que la oposición le teme a la revocación de mandato por el nivel de aceptación de la mandataria mexicana.
Y así siguió la sesión, con una votación ya determinada.
Se acaba así el anhelo presidencial de aparecer en la boleta en la elección concurrente de 2027; hasta este momento se prevé entonces que se reconfiguren los cabildos para que haya un máximo de 15 regidores y se bajen los sueldos en el INE y los recursos a los Congresos locales.
Una vez concluida la discusión, los senadores se van de vacaciones de Semana Santa.
También te puede interesar
Recomendar Nota
Contacto