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Dos meses frente a nuestras costas: ¿dos meses de plazo?

Al querido cronista Miguel Reyes Razo, por su pronta recuperación

 

Pregunta. Me pregunto si los 60 días que durarán las actividades militares de Estados Unidos frente a nuestras costas marcan el plazo al gobierno mexicano para ‘acordar’ la ‘cooperación’ en los términos deseados por Trump, como éste lo hace con Europa respecto de Groenlandia. Quedaría implícito ¿o explícito? que, de no haber avances en su ‘acuerdo’, los que sí avanzarían serían los equipos y efectivos estadounidenses sobre rutas, guaridas (como la de El Mayo), domicilios (como el de Maduro), movimientos o despachos de los capos identificados por EU.

Desinformación, inquietud y desconfianza. No nos queda más que hacernos la pregunta nosotros mismos, ya que las respuestas oficiales a la presencia y la actividad militar de Estados Unidos en nuestras inmediaciones o en territorio nacional, acaso servirían para edificar un monumento a la demora o a la ausencia desinformativa y a su cauda de inquietud y desconfianza que cubre la conversación pública. En efecto fue tardía la precisión la presidenta este lunes al impreciso comunicado de la víspera, firmado por el gabinete de seguridad, sobre el aterrizaje el sábado de un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea estadounidense en el aeropuerto de Toluca.

Avión espía. En sus apresuradas declaraciones del domingo en su gira por el Bajío, la presidenta nada agregó al evasivo boletín del viernes anterior, suscrito por la Secretaría de Comunicaciones y dirigido a minimizar la alerta emitida ese mismo día por la Administración Federal de Aviación de Washington. Y el boletín mexicano pareció ser desmentido por la rehuida de vuelos comerciales de las cercanías del litoral Ensenada-Rosarito, por donde presuntamente se registró el sábado un nuevo vuelo del avión espía P-8 Poseidón.

Pascua. El plazo de dos meses de gracia concluiría hacia finales de la semana de Pascua.