Pues sí. La reforma electoral mafiosa va. Como en la parábola escénica de Bertolt Brecht. El vientre de donde nació la reforma judicial falseada, la militarización y el desastre en salud pública, ahora, todavía puede engredar y parir otra monstruosidad.
Es fértil ese nido que empolló y emponzoñó la vida de los mexicanos desde la jefatura del Estado, como en la obra teatral de Brecht, La evitable ascensión de Arturo Ui, donde la servidumbre política, el temor social y la anestesia de la virtud cívica a los poderosos con adjudicación de contratos, es el método exitoso. Premiar la ignorancia leal y elevar el soborno a la categoría de derecho, serán las nuevas divisas.
Nuestro Arturo Ui tabasqueño y sus secuaces, después de su “triunfo destructor”, aceptan el agradecimiento con orgullo de los suyos por todo lo que hecho por traer la paz mafiosa en “el comercio de las verduras, de la coliflor”; pero van por más. Son insaciables en su sed de poder. “Comprar de inmediato nuevas ametralladoras, y autos blindados, y naturalmente todo lo que haga falta de pistolas, porras y demás...”, no sólo Chicago (donde se desarrolla la escena), sino buscan otras ciudades. Expandir el estercolero. “Donde quiera que hay verdulerías… ¡Todos quieren protección! ¡Y ningún esto no es así”! (Teatro Completo. Cátedra. p. 1347)
Morena quiere una reforma electoral “verdulera” (en el sentido pandillero del dramaturgo alemán), como Trump que va por Groenlandia: “Por las buenas o por las malas”. Si ganaron y si los consejeros del INE son tan sumisos al Arturo Ui mexicano, como los personajes teatrales de Brecht, ¿por qué la reforma? La soberbia va delante del caos.
Porque la izquierda mexicana quiere privatizar, a favor del crimen, las elecciones. Buscará que cada gobernador se rasque con sus afiladas uñas y gane su territorio. Varios ya cedieron su poder al gánster de turno. La reducción del dinero público se suplirá con dinero sucio. Legalizarán “moches”, extorsiones, ventas de plazas, para financiar campañas. Disminuir el recurso público en política es un argumento demagógico, Cuba, Corea del Norte, Arabia Saudita o Nicaragua no gastan, pero no hay elecciones libres. Bajar el presupuesto en política, es convertir a nuestro sistema electoral en un prostíbulo, al que acudirán pistoleros de baja calaña, y hombres honorables de negocios, directivos del Trust de la Coliflor. Verdulería donde se cambien voto libre y secreto, por pesos constantes y sonantes, también en secreto.
Y quieren revocación del mandato de la presidenta el mismo día. Claro. Arturo Ui se expandió de Chicago a Cícero, con el método del terror y el chantaje. El cártel asesinó a Ignatius Dullfeet, presentó a la viuda y el líder fascista dijo: “¿Quién está conmigo? Y, aunque sea de pasada quiero decir que quien no está conmigo está contra mí, y sólo podrá culparse a sí mismo de las consecuencias de su actitud. ¡Y ahora podéis votar! (p.1346). Morena: vientre fecundo.
