“Todos los puentes de Irán serán destruidos a medianoche, todas las centrales eléctricas quedarán fuera de servicio… y todo eso se hará en cuatro horas, si queremos”, anticipó
“Todos los puentes de Irán serán destruidos a medianoche, todas las centrales eléctricas quedarán fuera de servicio… y todo eso se hará en cuatro horas, si queremos”, anticipó

En una escalada retórica sin precedentes recientes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que su país cuenta con la capacidad militar para “arrasar” completamente a Irán en cuestión de horas, incluso “mañana (martes) por la noche”, si Teherán no accede a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca —en la que explicó la operación de rescate de dos tripulantes de un caza F-15 derribado en territorio iraní— el mandatario republicano afirmó que Estados Unidos dispone de un plan para inutilizar la infraestructura crítica iraní en un tiempo récord.
“El país entero puede ser arrasado en una sola noche, y esa noche podría ser mañana mismo”, declaró Trump ante medios.
“Todos los puentes de Irán serán destruidos a medianoche, todas las centrales eléctricas quedarán fuera de servicio… y todo eso se hará en cuatro horas, si queremos”, añadió.
Las declaraciones fueron difundidas por agencias internacionales, la cadena de noticias CBS y retomadas por diversos medios globales que cubrieron la comparecencia oficial.
El endurecimiento del discurso ocurre en el marco del ultimátum fijado por Washington para que Irán reabra el paso marítimo del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, por donde transita una proporción significativa de los hidrocarburos que se comercializan a nivel global.
Trump confirmó que Teherán tiene como plazo límite las 20:00 horas del martes (tiempo de Washington) para permitir nuevamente el tránsito marítimo. De lo contrario, advirtió, Estados Unidos procederá con ataques dirigidos contra plantas eléctricas y otras instalaciones estratégicas.
El cierre parcial del estrecho se produjo tras el inicio de los bombardeos estadounidenses e israelíes el pasado 28 de febrero, acción que detonó el actual conflicto en la región.
Trump aprovechó la rueda de prensa para cargar de nuevo contra aliados como Japón, Corea del Sur o los países de la OTAN por no colaborar en los bombardeos.
"Cuando los necesitábamos... No los necesitábamos de todas formas. No han ayudado nada, sino al contrario. Se han quitado de en medio para no ayudar. Ni siquiera quieren darnos las pistas de aterrizaje", ha planteado. Para Trump, "todo comenzó con Groenlandia". "Queremos Groenlandia. No quieren dárnosla", arguyó.
La propuesta de alto al fuego que Washington calificó como “un paso muy significativo” fue rechazada por el gobierno iraní, que exige el cese total de las hostilidades como condición para cualquier negociación.
De acuerdo con la agencia estatal iraní IRNA, Teherán advirtió que responderá con represalias “más devastadoras” si Estados Unidos ejecuta ataques contra su infraestructura nacional.
El conflicto ha provocado cientos de víctimas y una creciente inestabilidad en los mercados internacionales, particularmente en el sector energético. La interrupción en el estrecho de Ormuz ha impulsado un alza significativa en los precios del petróleo, generando efectos en cadena sobre la economía global.
En este contexto, Trump aseguró que Washington ha interceptado comunicaciones en las que, según dijo, ciudadanos iraníes estarían dispuestos a “sufrir para tener libertad”, interpretación que utilizó para justificar la presión militar sobre el régimen de Teherán.
La comunidad internacional observa con preocupación la evolución de la crisis, ante el riesgo de una escalada militar de gran escala en Medio Oriente. El vencimiento del ultimátum estadounidense en las próximas horas se perfila como un punto crítico que podría redefinir el curso del conflicto y sus implicaciones geopolíticas y económicas a nivel mundial.
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