El músico, leyenda de la música latina en Nueva York, emblema en Fania, reconocido por sus duetos con Rubén Blades, recordado por temas como "El gran varón", entre muchos otros, falleció a los 75 años por complicaciones cardiacas
El músico, leyenda de la música latina en Nueva York, emblema en Fania, reconocido por sus duetos con Rubén Blades, recordado por temas como "El gran varón", entre muchos otros, falleció a los 75 años por complicaciones cardiacas

La orquesta guarda silencio hoy. Se apagó una de las luminarias más grandes que ha dado la salsa en toda su historia. El maestro Willie Colón, trombonista visionario, productor influyente y arquitecto de la salsa urbana, falleció este sábado 21 de febrero a los 75 años en Nueva York, tras complicaciones cardíacas. La noticia fue confirmada por su familia, que informó que murió en paz, rodeado de sus seres queridos.
Se va el llamado “Malo del Bronx”, el músico que convirtió el trombón en un emblema del sonido neoyorquino y que dio voz —y calle— a himnos como “Idilio”, “El gran varón”, “Gitana”, “Tú con él” y “Todo tiene su final”. Su obra no solo hizo bailar a generaciones; también narró historias incómodas, retrató barrios, migraciones y conflictos sociales con una fuerza poco común en la música popular.

Nacido como William Anthony Colón Román el 28 de abril de 1950 en el Bronx, hijo de puertorriqueños, creció entre ritmos caribeños y la efervescencia cultural de Nueva York. Tras iniciarse con el clarinete y la trompeta, encontró en el trombón su identidad sonora. Su talento llamó la atención de Johnny Pacheco, quien lo sumó a Fania Records, sello fundamental en el auge salsero de los años sesenta y setenta.
Su alianza con Héctor Lavoe cambió el rumbo del género. Juntos grabaron nueve discos —entre ellos El Malo, Cosa Nuestra y Guisando— que redefinieron la salsa al mezclar jazz, son cubano y crónica urbana. De esa etapa surgieron clásicos como “Calle Luna, Calle Sol”, piezas que ampliaron el alcance narrativo del género.
Tras su etapa con Lavoe, Colón consolidó una carrera como solista y productor, colaborando con Rubén Blades y Celia Cruz. “El gran varón”, una de sus canciones más emblemáticas, se convirtió en referencia obligada por su contenido social y su capacidad para abrir conversaciones dentro y fuera de la comunidad latina.

Uno de los discos emblemáticos de la salsa y la música en general es Siembra, publicado en 1978, fue el segundo álbum conjunto de Willie Colón y Rubén Blades y terminó por convertirse en un parteaguas de la salsa. Considerado el disco más vendido del sello Fania Records y, para muchos, el más exitoso en la historia del género, superó los tres millones de copias en todo el mundo. Incluye temas emblemáticos como “Pedro Navaja”, “Plástico”, “Buscando Guayaba”, “María Lionza” y “Siembra”, pilares de la llamada “salsa intelectual”. Surgió en un momento en que el género parecía perder fuerza frente a la música disco, pero su combinación de narrativa social y potencia rítmica devolvió a la salsa un lugar central en la escena internacional. En 2024 fue reconocido por el proyecto Los 600 de Latinoamérica como el mejor disco en la historia musical de la región.
Más allá de los escenarios, fue símbolo cultural de la diáspora puertorriqueña y de la identidad latina en Estados Unidos. Con discos como Fantasma, Top Secret, Color Americano y Tras la Tormenta, reafirmó su vigencia y su compromiso con un sonido que nunca dejó de evolucionar. Además de que en todos los salones de baile y fiestas en México siempre suena su música -memorables los bailes con sus conciertos en Los Ángeles y en La Maraka- tuvo una fuerte relación con nuestro país cuando hizo el tema "Demasiado corazón"(1997), de la telenovela del mismo nombre protagonizada por Demián Bichir, Claudia Ramírez y Daniel Giménez Cacho.

Más allá de su potencia musical, Willie Colón fue un artista que destacó por su bagaje cultural, atento a la literatura, la política y la realidad social que lo rodeaba. Sus composiciones no se limitaron al romance o al baile: abordaron temas como la marginalidad, la identidad latina en Estados Unidos, la migración, la discriminación y los conflictos familiares. Canciones como “El gran varón” mostraron su capacidad para construir relatos complejos, con personajes y contextos reconocibles, convirtiendo la salsa en un vehículo de reflexión social sin perder fuerza popular.
La música latina despide a un genio irrepetible. Pero mientras suenen los acordes de “Idilio” o el golpe inconfundible de su trombón, Willie Colón seguirá vivo en la memoria colectiva de la salsa.
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