La semana seis de La Aurora. Es tiempo de cajas chinas, de instrumentos comunicacionales que tratan de ir tapando las historias, con otros ángulos, pero bien podría ser una suerte de matrioska, en una sucesión que no tiene fin.
La relevancia noticiosa tiene caminos extraños, lo que sube baja y de modo contundente. Es la historia de los cuatro días en que Marx Arriaga, el autor de los libros de texto gratuitos, estuvo atrincherado en sus oficinas de la SEP, después de que le informaron que había sido destituido.
Cuatro notas al respecto:
- La fuerza pública saca a Marx Arriaga de su oficina en la SEP.
- Marx Arriaga se resiste a dejar el cargo, anuncia 24 horas de diálogo desde las cloacas de la SEP.
- Marx Arriaga no quiso actualizar los libros; tampoco aceptó a una embajada.
- Ni los libros de texto ni el modelo educativo van a cambiar, dice Claudia Sheinbaum.
Julio Scherer la revelación sin consecuencia
La discusión pública adquirió los ribetes de escándalo, por demás efímero, con las revelaciones del libro de Julio Scherer, pero al no existir consecuencias de orden legal, porque ya se señaló que no las habrá, todo quedó en las notas de prensa y en los múltiples análisis editoriales.
Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, dijo que las acusaciones que hace el exconsejero jurídico del presidente López Obrador, “no son suficientes para investigar a las personas señaladas en el libro”.
Difieren juristas, que señalan que el conocimiento de un hecho delictivo es suficiente para arrancar una indagatoria.
La reforma en la gaveta
De otro calibre es lo que ocurre con la reforma electoral. A estas alturas nadie sabe cómo será integrada la iniciativa, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la presentará el próximo martes, que no será algo “diluido”, porque no tendría caso.
Desde el inicio de la semana fue quedando claro que llegar a un compromiso con el PT y el Verde se tornaba más que complicado.
En el fondo es “una reforma electoral sin acuerdo con sus aliados ni con opositores está en la mesa de la presidenta”.
Esto es revelador y, de algún modo insólito, si el parámetro son las diversas reformas que se han acordado desde los años 70 del siglo pasado. Por primera vez la propuesta será unilateral y desde el centro mismo del poder.
Quizá la jugada sea la de dejar testimonio, decir que la Presidencia de la República cumplió con la iniciativa y que todo se complicó a la hora de la verdad, cuando lo que se mide son ganancias y daños.
Se confirma que Morena irá sola en la presentación, pero buscará generar consensos con sus aliados en las cámaras legislativas. Ricardo Monreal, el líder del partido mayoritario en San Lázaro, dice que impulsarán lo que les manden, pero que ve difícil que se transite positivamente, sobre todo porque “lo más álgido” sigue siendo el tema de los plurinominales.
Monreal, en el fondo, sabe y lo deja ver, que no tiene responsabilidad mayor en el entuerto. Otros fueron los encargados en llagar a un acuerdo y no pudieron.
