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Bad Bunny, más allá de la música, un mensaje político y social

El cantante ofreció un espectáculo en el que promulgó la paz y la pertenencia, resonaron sus palabras "lo único más poderoso que el odio es el amor", en un escenario en el que lo acompañaron Lady Gaga y Ricky Martin

El medio tiempo del Super Bowl "habló" español. Bad Bunny convirtió el emparrillado en un escenario y llevó al evento deportivo más visto del año al centro de la conversación, tan es así que se cayó por minutos la red social X. Una actuación que celebró la música, el baile y la identidad latina ante una audiencia global. "Si hoy estoy aquí en el Super Bowl 60 es porque nunca dejé de creer en mi, y tú también deberías creer en ti", dijo al comenzar.

Su participación alegre, elaborada y con temática de unidad no decepcionó, mientras que sorprendió la aparición de Lady Gaga, Ricky Martin, Pedro Pascal, Jessica Alba y muchos extras más, mientras interpretaba una mezcla de canciones de toda su carrera, presento su música, su cultura y a sí mismo ante más de 130 millones de espectadores.

El espectáculo estuvo impregnado de la tradición latinoamericana, y en especial de su natal Puerto Rico. El elaborado escenario incluyó un barrio puertorriqueño, con una barbería, una licorería, la icónica “casita” de sus conciertos, un campo y una pista de baile gigante llena de bailarinas exuberantes. Incluso se recreó una boda, con pastel y todo, mientras Karol G, Cardi B y Miko estaban entre los invitados, así como Jessica Alba y Pedro Pascal que bailaban muy animados.

 

Bad Bunny interpretó éxitos como “Tití Me Preguntó”, luego “Yo Perreo Sola”, “Safaera”, “Voy a llevarte pa’ PR” y “EoO”, para cerrar con “Debí tirar más fotos”, de su álbum homónimo ganador del Grammy. Entre los invitados sorpresa, Ricky Martin ocupo el escenario para una breve versión de “Hawaii Song”, mientras Lady Gaga cantó con orquesta “Die With a Smile”, en una versión especial de su éxito de 2024 con Bruno Mars y finalizó bailando, muy bien, con Bad Bunny la salsa "Baile inolvidable".

La actuación también incluyó un emotivo reconocimiento a Liam, un niño de 5 años recientemente encarcelado por ICE en Minneapolis. En la escena el niño veía la televisión con BB recibiendo el Grammy, mientras que el cantante aparece en la sala de esa casa y entrega el premio al pequeño.

La unidad fue un tema clave. Al final de la actuación, Bad Bunny dijo en inglés "God bless America", luego de nombrar a todos los países de América, sí, desde Argentina hasta Estados Unidos y Canadá. Mientras hablaba, la pantalla gigante brillaba con la frase: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.

La actuación se transmitió ante millones de personas en todo el mundo, porque en esta ocasión, público de países que no son aficionados al futbol americano, estuvieron pendientes al Super Bowl, o por lo menos al espectáculo de medio tiempo. Se considera que éste ha sido uno de los shows más impactantes y vistos en la historia del Super Bowl.