El presidente cubano abogó por una “articulación antifascista” internacional contra el gobierno estadounidense
El presidente cubano abogó por una “articulación antifascista” internacional contra el gobierno estadounidense

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, agradeció este jueves a su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, el apoyo brindado a la isla en medio de la crisis energética que enfrenta el país.
“La presidencia de Claudia Sheinbaum, que en prácticamente en todas sus mañaneras, responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo”, dijo.
Asimismo, destacó la postura del gobierno mexicano y subrayó que la mandataria ha reiterado su respaldo a Cuba en diversas ocasiones, esto luego de mencionar a otros países, como Rusia, China y Venezuela, por el envío de ayuda humanitaria.
Durante una comparecencia televisada, el presidente cubano anunció este jueves que su gobierno prepara un "plan por desabastecimiento agudo de combustible", problema que se ha agudizado por las presiones de Estados Unidos.
"Vamos a vivir tiempos difíciles. Estos, en particular, son muy difíciles, pero lo vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de todos los cubanos", reconoció.
El panorama cubano empeoró tras la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, el pasado 3 de enero. Venezuela era el principal proveedor de petróleo a Cuba, y países como México se han visto obligados a frenar el envío de crudo tras las amenazas del presidente Donald Trump de imponer aranceles de hasta 100% a las naciones que sigan proporcionando la ayuda.
En este contexto, Díaz-Canel sostuvo que es necesario que el gobierno cubano y sus aliados hagan un "trabajo muy fuerte, creativo e inteligente para sortear” las medidas implementadas por la administración Trump.
Asimismo, rechazó ”un colapso” y abogó por una “articulación antifascista” internacional contra el gobierno estadounidense.
“El colapso no se puede asociar solo a las presiones y a las intenciones de un gobierno imperial. En nuestra visión ante el colapso está el concepto de la resistencia”, agregó.
“A nosotros no nos agarra desprevenidos este episodio. Nosotros hemos modelado durante años las acciones que Estados Unidos puede adoptar contra el país y nos venimos preparando”, aseguró el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío.
El presidente cubano afirmó que su país está dispuesto a un diálogo con Estados Unidos, sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir, siempre y cuando sea una conversación sin presiones.
“¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar, sin precondicionamiento, en una posición de iguales, en una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que laceren y que podemos entender como injerencia en nuestros asuntos”, aclaró.
Finalmente, sostuvo que los cubanos no odian al pueblo estadounidense, sino que reconocen sus valores, su historia y su cultura.
“Cuba no es un país terrorista y tampoco una amenaza para la seguridad de Estados Unidos”, dijo.
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