El Tribunal de Disciplina Judicial ha recibido estas denuncias por malas conductas “recurrentes”, las cuales están relacionadas con violencia laboral, sexual y de género
El Tribunal de Disciplina Judicial ha recibido estas denuncias por malas conductas “recurrentes”, las cuales están relacionadas con violencia laboral, sexual y de género

En sus primeros cuatro meses de operación, el nuevo Tribunal de Disciplina Judicial recibió 204 denuncias en contra de integrantes del Poder Judicial de la Federación por malas conductas “recurrentes”, las cuales están relacionadas con violencia laboral, sexual y de género.
Sin embargo, personal del PJF también ha sido acusado de probables actos de corrupción, como irregularidades en el otorgamiento de nombramientos y en la tramitación de asuntos que son competencia de órganos jurisdiccionales, de acuerdo con el “Primer Informe 120 días construyendo confianza”.
Dependerá del resultado de las investigaciones si dichas denuncias son desechadas o si se cuenta con elementos probatorios para aplicar sanciones administrativas e incluso dar vista al Ministerio Público.
El Órgano de Investigación de Responsabilidades Administrativas registró 204 ingresos de indagatorias del 1 de septiembre al 15 de diciembre de 2025, incluyendo aquellas que se encontraban previamente en trámite en las áreas de investigación de responsabilidades administrativas de la Corte y del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
“Del análisis de las nuevas indagatorias recibidas a partir del inicio de funciones del órgano de investigación, se han identificado conductas recurrentes, entre las que destacan irregularidades en el otorgamiento de nombramientos y en la tramitación de asuntos competencia de órganos jurisdiccionales. Así como conductas relacionadas con violencia laboral, sexual y de género, mismas que han sido sistematizadas para su atención conforme al marco legal”.
Estas “conductas recurrentes” se desglosan de la siguiente manera: irregularidades en el otorgamiento de nombramientos (10.29%); acoso laboral (11.76%); acoso sexual y/o violencia de género (8.82%); irregularidades en la tramitación de asuntos competencia de órganos jurisdiccionales (48.53%) y “otras” (20.59%).
En el ámbito de las determinaciones y medidas cautelares, durante el periodo que se sometieron a consideración de la Comisión de Disciplina dos medidas cautelares de suspensión respecto de personas servidoras públicas: una vinculada con posibles actos de violencia sexual, y otra derivada de la advertencia de posibles faltas en perjuicio de la correcta administración de justicia.
El Tribunal de Disciplina -cuyos integrantes tomaron protesta el 1 de septiembre de 2025- indica en su informe que ejercerá sus atribuciones con firmeza frente a conductas inadecuadas, pero lo hará respetando el debido proceso y los derechos humanos de las personas juzgadoras que son vinculadas a un proceso de investigación y responsabilidad.
Por otra parte, el nuevo Tribunal de Disciplina Judicial reconoció que la “premura” con la que se implementó la reforma judicial impulsada por Andrés Manuel López Obrador dejó vacíos normativos y áreas grises que se tuvieron que atender sobre la marcha.
En el aspecto operativo enfrentó desafíos como “conformar desde cero” una estructura administrativa y técnica, además de una capacitación “acelerada” del personal.
“La falta de precedentes claros sobre varios procedimientos –desde la evaluación del desempeño de jueces hasta la resolución de conflictos internos– obligó a desarrollar soluciones y construir marcos reglamentarios propios para dar certeza y legitimidad a las actuaciones”.
El informe refiere que en la opinión pública y círculos académicos hubo reacciones mixtas: sectores celebraron la promesa de una justicia más estricta con la mala conducta y más cercana a la ciudadanía, mientras otros alertaron sobre el riesgo de un “tribunal inquisitorial”.
Contacto