Ahora una ¡nueva credencial! de acceso a la salud pública anunció el gobierno de México. Antes fue la promesa de integrar todos los servicios de salud, después el Insabi, luego que siempre no al Indabi, finalmente una Megafarmacia del Bienestar. Ocurrencia tras ocurrencia, mientras se fortalece la salud privada.
¿Qué pasó con la vacuna Patria? ¿La nueva credencial vendrá con el “detente” del Sagrado Corazón de Jesús? ¿Birmex ya tiene listos los medicamentos? ¿Ahora Claudia es “fuerza moral y no de contagio” para el sarampión, o esa gracia sólo era de AMLO para el Covid?
Por cierto, Hugo López-Gatell debe estar gozando el invierno en Ginebra, leyendo a Rousseau en el parque frente a la OIT, a los pies de la estatua de Miguel Hidalgo. El ginebrino escribió su famoso Emilio, o De la educación, donde afirma aquello que aplica cien por ciento a los morenistas: “No hay uno solo que, llegando a conocer lo verdadero y lo falso, no prefiera la mentira que ha encontrado a la verdad descubierta por otro” (Alianza. p. 401). El derecho a la salud en México tiene mil falsedades de “bienestar” y una sola verdad: los que dijeron que primero los pobres, están privatizando hospitales y medicamentos.
Ante la falta de investigación, innovación, modernización y existencia de medicamentos, amén de la nula medicina preventiva, la iniciativa particular, mercantil, está generando emporios con las enfermedades y sus síntomas. Las farmacias privadas, desde las Farmacias Similares, pasando, por San Pablo, Del Ahorro, Guadalajara, Walmart, etcétera y sus consultorios adyacentes para “dar recetas”, y convertir pastillas e inyecciones en otro artículo de consumo. Esos establecimientos forman parte del panorama urbano de cualquier ciudad. ¿Son gratis la medicinas allí? ¿Dónde están las farmacias del gobierno igual de surtidas? Toda persona tiene derecho a la protección de la salud, dice la Constitución. Y dice que la ley, garantizará la extensión progresiva de los servicios de atención integral y… “gratuita” de las personas que no cuenten con seguridad social.
Aclara que la seguridad social, porque la seguridad médica privada empieza a ser un esquilmo rapaz. La cobertura de los seguros médicos privados que pueden subir este año hasta un treinta por ciento. ¿Están autorizados por el gobierno? ¿Acaso no importan? Disimulo gubernamental para negocios millonarios.
En octubre pasado, perdonaron con una reserva legislativa de última hora en el paquete de ingresos federales, firmada por los diputados coordinadores de Morena, PT y PVEM, 180 mil millones de pesos a las aseguradoras. Negocito de litigios y deudas condonadas, por la presión de empresarios, bancos, en incluso embajadas. Al IMSS-Bienestar menos dinero, sólo 172 mil millones. Patrañas, falsedades eso de “primero los pobres”.
Las oligarquías de la salud crecen con Morena, digan lo que digan, mientras el sistema de salud pública sigue en ruinas ocurrencias. A los pobres una nueva credencial, un nuevo padrón. ¿Un nuevo control al rebaño electoral? Los de la salud privada con su American Express.
