...

Apoya el periodismo independiente

Desesperados están

“EL QUE SE AHOGA, NO REPARA DE LO QUE SE AGARRA”, dice el refrán, en clara alusión al peligro que representan los desesperados, en virtud de que se atreven a todo, con tal de salvarse.

Hago referencia a lo anterior, porque es mi convicción que Claudia Sheinbaum gobierna DESESPERADA -para desgracia de México-, lo que explica sus claras y erráticas decisiones de gubernamentales, un día sí y al siguiente también.

El patético papel de activista de tiempo completo y de presidente a tiempo parcial, deja en ridículo constante a Claudia, quien observa con frustración que no puede impedir la exposición pública del fracaso de su gobierno. Precisamente porque AMLO, y Sheinbaum están DESESPERADOS, buscan ahora legislar a fin de controlar y/o sancionar contenidos en las redes y los medios de información.

Sheinbaum nunca se ha reunido con la oposición y ha presumido que no lo hará, de cara a su pretendida “reforma electoral” que es claro reflejo de una AUTORIDAD DESESPERADA que busca salvajemente la conservación del poder. A costa de lo que sea.

Están DESESPERADOS luego de ese rosario de fracasos gubernamentales. Nada les ha salido bien y su capacidad de ridículo parece infinita.

Están DESESPERADOS porque Claudia gobierna entre los caprichos y chantajes del “Rayo de Esperanza” tabasqueño y las amenazas constantes del poderoso hombre del Salón Oval de la Casa Blanca.

DESESPERADOS porque cada día se acumulan testimonios de los capos del narcotráfico detenidos en EU que implican a altas personalidades de Motena y del gobierno mexicano.

DESESPARADOS porque a pesar de la extradición de criminales a EU, a las autoridades de ese país les parece insuficiente. La detención exitosa de Nicolás Maduro y su esposa dejó claro que las amenazas de Trump se pueden volver realidad, por más discursos soberanistas que Claudia pronuncie.

DESESPERADOS porque la economía mexicana ya empieza a reflejar los efectos de las dádivas (a diestra y siniestra) disfrazadas de “programas sociales”. Venezuela era un país rico cuya población acabó viviendo miserablemente porque los dineros públicos repartidos irresponsablemente no pueden ser ni infinitos ni eternos. Es claro que las encuestas -muchas de ellas de dudosa metodología- favorecen al gobierno mexicano en tanto pueda repartir dinero público entre los pobres, pero la lección venezolana es más clara que nunca.

Están DESESPERADOS porque la izquierda latinoamericana se desmorona por efecto de sus incompetencias, populismos, corrupciones y hasta complicidades criminales. Ejemplos de ello son Argentina, Chile, Ecuador, Panamá. En Europa, la socialdemocracia tuvo reveses electorales en Portugal, Alemania y Suecia. La izquierda global pasa un mal momento.

Están DESESPERADOS porque la culpa permanente y reiterada contra Felipe Calderón ya no tiene efecto alguno y hasta se ha vuelto motivo de mofas en contra de la presidenta y su partido.

Esa DESESPERACIÓN es un síntoma grave. Todo parece indicar que, de manera análoga al refrán mencionado en el primer párrafo, el gobierno de Sheinbaum no tendrá reparo alguno en qué agarrarse o atreverse, con tal de conservar el poder. Ese peligro antidemocrático por venir hay que tomarlo en serio.

Están DESESPERADOS…