Además de la destrucción de las instituciones democráticas en tiempo récord, la dupla López Obrador-Claudia Sheinbaum tiene dos nuevas medallas que presumir: la destrucción del empleo formal y el disparo de la deuda.
Nada que no se pudiera prever, porque el populismo ha mostrado su fracaso en el mundo y Morena tiene una segunda oportunidad para hacer tropezar a México con la misma piedra.
Con Vicente Fox se crearon 1.5 millones de nuevos puestos de trabajo (crecimiento de 12 por ciento), con Felipe Calderón 2.6 millones (aumento de 19 por ciento), con Enrique Peña Nieto 4.4 millones (creció 27 por ciento), y con López Obrador 2.4 millones (creció 12 por ciento).
Es decir, con López Obrador se desaceleró bruscamente la creación de nuevos puestos de trabajo, con lo que rompió dos décadas de crecimiento sostenido del empleo.
La caída drástica inició con la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAIM).
¿También fue por la pandemia? Desde luego hubo una mala gestión de la crisis, pues la caída de la economía fue mayor a la media mundial. Así, el empleo cayó -4.5 por ciento el año 2020, y hubo un rebote de 4.5 por ciento en 2021-22.
Después, ¿qué pasó?
Vino un declive pronunciado de 2023 a 2025, año en que sólo se crearon 278 mil 697 empleos, de los cuales 206 mil 521 son empleos que ya existían y entraron a un plan piloto para formalizar a taxistas y repartidores de comida rápida.
Es decir, la cifra real de nuevos empleos el año pasado fue de 74 mil 126 nuevos puestos de trabajo. Creció 0.1 por ciento. Todo un récord, por debajo del aumento de la población.
Y México necesita crear 800 mil nuevos empleos cada año para dar cabida a los jóvenes que tocan la puerta del mercado laboral.
¿Qué han hecho para resolver el problema?
Para resolverlo, nada. Para empeorarlo, sí.
La “solución” que encontró la dupla López-Sheinbaum es tan vieja como el populismo: repartir dinero sin crear más riqueza.
El empleo formal, obviamente, está ligado al crecimiento económico. Y el año pasado (se confirmará esta semana con datos oficiales) el crecimiento de la economía fue de 0.5 por ciento. De los más bajos de América Latina (a la cabeza está Argentina con crecimiento de 4.5%).
El número de patrones inscritos en el IMSS lleva dos años en caída libre.
¿Entonces, de dónde sacará dinero para repartir? ¿Cómo mantener alta la popularidad de Claudia Sheinbaum?
Una, le quitaron dinero a actividades sustantivas del Estado (por ejemplo al Hospital Infantil y a especialidades médicas como cancerología y cardiología) para destinarlo a compra de popularidad y compra de votos bajo el nombre de “programas sociales”.
Otra “solución”, deuda.
Sí, deuda. La que AMLO prometió que no iba a crecer, aumentó 71.3 por ciento en lo que va del periodo López-Sheinbaum (diciembre 2018 a noviembre 2025).
Pasó de 10.8 billones de pesos a 18.5 billones de pesos.
En el año electoral -2024-, en que Morena arrasó, el gobierno se endeudó por dos billones doscientos mil millones de pesos.
El primer año de la presidenta Sheinbaum, la deuda del gobierno federal creció en un billón y medio de pesos.
La tercera vía de financiamiento ha sido apretar a los grandes contribuyentes.
Aumentó la recaudación sin que crezca la economía.
No se necesita ser economista para darse cuenta por qué camino lleva a México el grupo en el poder y en qué castillo de naipes sostienen su popularidad.
(En la columna de ayer atribuí, equivocadamente, a la presidenta Claudia Sheinbaum la expedición de la reforma judicial. La expidió su antecesor. Fue promulgada el 15 de septiembre de 2024)
