2026 apunta para ser año complicado. Algunos hechos: 1. Inversión real y creación de activos productivos a la baja. La Inversión Fija Bruta (IFB) en octubre de 2025 presentó una caída anual de (-)5.8%; con este resultado se registraron 14 meses consecutivos a la baja. Tomando como referencia su índice IFB 2018=100, se aprecia una tendencia postpandemia positiva (la expectativa del nearshoring) que alcanza un índice de 113.2 puntos. Esta tendencia cambia drásticamente y durante el segundo semestre de 2024 acentúa su caída para llegar a un índice de sólo 102.2 puntos en octubre de 2025, similar al de siete años atrás. 2. También en 2025, la Formación Bruta de Capital Fijo Pública acumuló tres trimestres consecutivos con caídas anuales de 18.8%, 18.4% y 22.8%. La inversión física pública contribuyó al caer de 3.7% del PIB en 2018 a 2.9% en 2024.
3. En 2025, el empleo formal (IMSS), sin considerar trabajadores de plataformas digitales, creció apenas 1.3%; se crearon 278 mil 697 plazas que es la segunda creación más baja desde 2009 sin considerar el año de la pandemia.
4. La brecha entre ingresos presupuestarios y gasto neto fue cubierta con deuda neta; de 2018 a noviembre de 2025 la deuda neta del sector público pasó de 10.8 billones de pesos a 18.6 bdp; la deuda del gobierno federal aumentó de 8.1 bdp a 16,7 bdp; los requerimientos financieros del sector público pasaron de 2.1% del PIB en 2018 a 5.7% en 2024 y 4.3% en 2025.
5. ¿Peso fuerte? En diciembre de 2018 el tipo de cambio se ubicó en 19.65 pesos por dólar, en 2020 superó los 25 pesos, posteriormente fluctuó entre 20 y 17 pesos. El 16 de enero de 2026 el tipo de cambio llegó a 17.68 pesos por dólar. Pero hay que considerar que el dólar ha perdido valor frente al oro y otras monedas; de enero de 2025 al 16 de enero de 2026 el precio en dólares del oro aumentó 72%. Esto refleja la pérdida de valor del dólar lo que explica la apreciación del peso.
