Seis aviones de combate de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, entre ellos cazas F-35 y F-16, bombardearon cuatro emplazamientos iraníes de misiles y drones
Seis aviones de combate de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, entre ellos cazas F-35 y F-16, bombardearon cuatro emplazamientos iraníes de misiles y drones

La frágil tregua alcanzada hace apenas 11 días entre Estados Unidos e Irán quedó nuevamente en entredicho luego de que fuerzas estadounidenses lanzaran ataques contra instalaciones militares iraníes en represalia por un ataque con drones contra un buque comercial en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con información difundida por autoridades estadounidenses, seis aviones de combate de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, entre ellos cazas F-35 y F-16, bombardearon cuatro emplazamientos iraníes de misiles y drones ubicados en las inmediaciones del estrecho de Ormuz y en la isla de Qeshm. La operación militar se prolongó por aproximadamente 90 minutos.
El Mando Central de Estados Unidos informó que los objetivos alcanzados incluían depósitos de misiles, instalaciones de drones y sistemas de radar costero, en lo que calificó como una "respuesta contundente" al ataque registrado el jueves.
Horas antes de la ofensiva, el presidente Donald Trump había acusado a Irán de cometer una "violación insensata" del acuerdo de alto el fuego al atacar el portacontenedores Ever Lovely, que navegaba cerca de la costa de Omán. Según el mandatario estadounidense, al menos cuatro drones fueron lanzados contra la embarcación, uno de los cuales impactó la cubierta superior del buque, aunque este pudo continuar su trayecto.
El incidente representa el primer ataque iraní conocido contra un barco mercante desde la firma del acuerdo preliminar de paz entre Washington y Teherán, alcanzado la semana pasada con el propósito de reducir las tensiones en una región estratégica para el suministro energético mundial.
La nueva escalada militar vuelve a colocar al estrecho de Ormuz en el centro de las preocupaciones internacionales. Por esta vía marítima transita una parte significativa del petróleo y del gas que se comercializa en el mundo, por lo que cualquier alteración en su operación tiene repercusiones inmediatas sobre el comercio y la estabilidad de los mercados energéticos.
Las consecuencias del ataque iraní ya comenzaron a reflejarse en el tráfico marítimo. La Organización Marítima Internacional suspendió temporalmente las labores de asistencia a cientos de embarcaciones que permanecen en el Golfo Pérsico y al menos dos petroleros modificaron sus rutas ante las advertencias emitidas por Teherán. Además, el número de barcos que cruzaron el estrecho cayó de 73 a 54 en apenas un día.
Aunque los precios internacionales del petróleo registraron un incremento tras el ataque del jueves, al cierre de las operaciones del viernes habían moderado su avance y regresado a niveles previos al conflicto. Sin embargo, los mercados financieros aún no han reaccionado a los nuevos bombardeos estadounidenses, ya que estos ocurrieron después del cierre bursátil de la semana.
El intercambio de ataques pone en riesgo las negociaciones que apenas habían comenzado entre Washington y Teherán sobre el futuro del estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y otros asuntos de seguridad regional. Asimismo, amenaza con reavivar un conflicto que en las últimas semanas ya había provocado volatilidad en los mercados internacionales y elevado la tensión en todo Medio Oriente, incluida la relación entre Israel y el movimiento libanés Hezbolá.
También te puede interesar
Recomendar Nota
Contacto