No es personal, son sólo negocios

La intervención en Venezuela fue un medio, no un fin. Un medio para exterminar en Latinoamérica el consenso populista de izquierda acordado en Río de Janeiro, firmado, entre otros, por: Chávez, Kirchner, Lula, etc. El movimiento, al menos por ahora, está prácticamente liquidado.

Para Pablo y Julián con enorme gratitud.

 

Si algún ingenuo dudaba aún que lo único cierto en 2026 sería la incertidumbre, el 3 de enero el presidente Trump lo confirmó rotundamente. No ha dejado ninguna duda ni adentro ni afuera de Estados Unidos; el poder y el mando de occidente le pertenecen casi de forma unipersonal.

Este año, Trump enfrentará un reto fundamental: la elección intermedia en el mes de noviembre; se renovará todo el Congreso, un tercio del Senado y se elegirán 36 nuevos gobernadores, todo esto en un contexto donde la economía no va del todo bien.

Los recientes resultados electorales estatales (por cierto, negativos) de finales del año pasado, hacen que Trump requiera de todo su arsenal político, comercial y militar para asegurar el futuro de MAGA.

Hoy, por ejemplo, gobierna Nueva York Zohran Mamdani: inmigrante africano, musulmán y declarado socialista, ¿Así o más opuesto a Trump? De ese tamaño es el reto político.

La intervención en Venezuela fue un medio, no un fin. Un medio para exterminar en Latinoamérica el consenso populista de izquierda acordado en Río de Janeiro, firmado, entre otros, por: Chávez, Kirchner, Lula, etc. El movimiento, al menos por ahora, está prácticamente liquidado.

Fue un medio para enviar un mensaje y marcarle a China sus límites expansionistas y moderar sus aspiraciones de competir por el liderazgo de los EU. Contundente.

También fue un medio y una advertencia a Rusia de que, los límites de sus ambiciones están en Ucrania. ni un metro más allá.

Es un medio para hacerle saber a México (y a otros países) que la frontera de la seguridad de EU es la que ellos decidan y que no se va a tolerar nada que Trump no apruebe. Es también un mensaje de cómo serán las relaciones políticas y comerciales entre México y EU. Tiempos difíciles para el gobierno mexicano.

Pero, sobre todo es un mensaje directo para sus aliados y adversarios en los EU de que Trump hará cuanto haga falta para retener todo el poder político, militar y económico. Nada lo detendrá.

El 2026 será, tal vez, el año de la consolidación de la incertidumbre, pero también puede sentar las bases de nuevas oportunidades en los ámbitos político, económico y social.

Es la oportunidad para que surjan los cambios que una sociedad adormecida en el espejismo de las redes sociales e instalada en el confort de los programas de control político (mal llamados de bienestar) despierte de esta parálisis y mediocridad en la que estamos inmersos.

La presencia cada vez más importante de la IA debe redefinirse, pues sólo es una herramienta, y sólo nosotros somos los responsables de las decisiones que construirán nuestro futuro.

Aprovecho este espacio para darle la bienvenida a La Aurora que, con un gran equipo, es una esperanza en estos tiempos de aridez intelectual e indiferencia social. Seamos todos bienvenidos.