El tribunal fijó una audiencia para el jueves por la mañana y la fiscalía solicitó formalmente la prisión preventiva para el sospechoso
El tribunal fijó una audiencia para el jueves por la mañana y la fiscalía solicitó formalmente la prisión preventiva para el sospechoso

Un Tribunal federal en Washington imputó a Cole Tomas Allen, de 31 años, por su presunta responsabilidad en el tiroteo ocurrido durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, donde –según la acusación–, intentó atentar contra el presidente Donald Trump.
En la audiencia inicial, el juez expuso los tres cargos en su contra, que incluyen agresión a un agente federal, uso de arma de fuego en un delito violento y el intento de asesinato del mandatario.
Ante la gravedad de los hechos, el acusado podría recibir cadena perpetua y la fiscalía ha solicitado formalmente la prisión preventiva para el sospechoso, quien viajó desde California para ejecutar el ataque.
En ese contexto, el tribunal fijó una audiencia para el jueves por la mañana para determinar si el acusado deberá permanecer detenido. Allen, quien acudió a la sede judicial vestido con un mono azul de prisión permaneció en silencio y no ha declarado si se considera culpable o inocente de los delitos de los que se le acusa.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, describió este lunes el ataque del sábado como el tercer intento de asesinato importante contra Trump, después de dos intentos en 2024.
La funcionaria comparó la retórica del manifiesto de Tomas Allen con las críticas que Trump recibe de sus oponentes, por lo que culpó “al culto al odio de la izquierda”.
"Gran parte del manifiesto del aspirante a asesino es indistinguible de las palabras que escuchamos a diario de tanta gente", dijo Leavitt.
"Todo el Partido Demócrata ha intentado convencer a los votantes de todo el país de que Donald Trump representa una amenaza existencial para la democracia, que es un fascista", agregó.
Informes oficiales indicaron que el sospechoso logró burlar los anillos de seguridad del Servicio Secreto en el hotel Washington Hilton portando un arsenal compuesto por una escopeta, una pistola y varios cuchillos.
En ese sentido, el director del FBI, Kash Patel, aseguró este lunes que el protocolo de seguridad será “completamente diferente” si se reprograma la frustrada cena de corresponsales de la Casa Blanca y aseguró que están listos para ello.
"Creo que lo haremos de una manera completamente diferente. El sábado por la noche escucharon al presidente decir que lo haremos de nuevo en breve, tal vez en unos 30 días, y que estaremos listos para ello", dijo Patel en una entrevista con Fox News.
Patel afirmó que “no han dormido todo el fin de semana” para tratar de esclarecer la cadena de sucesos y los motivos que llevaron al imputado a atentar contra los funcionarios estadounidenses.
En el escrito, el sospechoso no solo manifestó su desprecio por las autoridades, sino que también ridiculizó lo que calificó como una “seguridad laxa” y afirmó que no esperaba ser perdonado por sus acciones.
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