El control en Venezuela podría tomar meses o años, declara Trump a NYT

El presidente de EU prometió una “reconstrucción rentable” basada en la explotación del petróleo del país sudamericano

Para Trump aún no hay una fecha para dejar al gobierno de Caracas solo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó entrever que la presencia y el control de su país sobre Venezuela —incluidos sus recursos petroleros— podrían extenderse por un periodo indefinido, tras la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro y la instauración de un gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.

En una entrevista publicada este jueves por The New York Times, el mandatario republicano evitó fijar plazos claros sobre cuánto tiempo Washington supervisará el rumbo político y económico del país sudamericano. “Podría ser mucho más. Solo el tiempo lo dirá”, afirmó al ser cuestionado sobre si el control estadounidense durará meses o años.

Trump sostuvo que la administración interina de Delcy Rodríguez “nos está dando todo lo que consideramos necesario” y aseguró que existe una relación “muy buena” entre ambos gobiernos.

“Vamos a usar el petróleo, bajar los precios”

En ese contexto, prometió una “reconstrucción rentable” de Venezuela basada en la explotación de su petróleo. “Vamos a usar el petróleo, bajar los precios y darle dinero a Venezuela, que lo necesita desesperadamente”, dijo.

Las declaraciones se dan horas después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, presentara un plan de tres etapas —estabilización, recuperación y transición— para “gestionar” la situación venezolana. A ello se sumó lo dicho por el secretario de Energía, Chris Wright, quien reconoció que Estados Unidos mantendrá “indefinidamente” el control del petróleo venezolano.

Trump también reveló un plan para refinar y vender hasta 50 millones de barriles de crudo que permanecían bloqueados en Venezuela debido a sanciones estadounidenses, lo que confirma la coordinación entre Washington y el nuevo gobierno interino tras la operación militar que derivó en la captura de Maduro el pasado fin de semana.

Pese a la presión internacional, el presidente estadounidense evitó comprometerse con una fecha para nuevas elecciones en Venezuela y eludió responder por qué optó por respaldar a Delcy Rodríguez —figura clave del chavismo— en lugar de apoyar a la líder opositora María Corina Machado. “Estamos en contacto constante con ella y su administración”, se limitó a decir.

Desde la oposición, Machado —recientemente reconocida con el Premio Nobel de la Paz— aseguró que el liderazgo de Rodríguez es “absolutamente temporal” y que el país atraviesa un proceso de transición que debería ser “lo más corto y rápido posible”.

Trump tampoco aclaró si enviaría tropas estadounidenses en caso de que Caracas negara el acceso al petróleo o se negara a expulsar personal ruso y chino, como ha exigido su gobierno. “No puedo decirlo, pero nos tratan con mucho respeto”, señaló.

Finalmente, el mandatario adelantó que considera viajar a Venezuela “en algún momento”, cuando las condiciones de seguridad lo permitan. En paralelo, sostuvo una llamada telefónica con el presidente colombiano Gustavo Petro, con quien buscó reducir tensiones luego de amenazas recientes. Trump celebró el tono del diálogo y afirmó que la caída del régimen de Maduro ha enviado un mensaje disuasivo a otros líderes de América Latina.

Para México y la región, el escenario abre un nuevo capítulo de incertidumbre geopolítica, con implicaciones directas en energía, estabilidad regional y el equilibrio de fuerzas en América Latina.