El país y los cárteles, así como el entramado criminal del narcotráfico aparece mencionado 25 veces en la causa criminal contra el expresidente venezolano en Nueva York
El país y los cárteles, así como el entramado criminal del narcotráfico aparece mencionado 25 veces en la causa criminal contra el expresidente venezolano en Nueva York

La reciente comparecencia de Nicolás Maduro, expresidente de Venezuela, ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York es el despliegue de una narrativa judicial donde México aparece como una pieza indispensable. Según un análisis publicado por el medio Código Magenta, la capital mexicana fue, durante años, el centro de operaciones desde donde el ahora depuesto mandatario venezolano facilitó el narcoterrorismo internacional.
México aparece mencionado 25 veces en la acusación de la Corte del Distrito Sur de Nueva York contra Nicolás Maduro. Según el texto judicial, los acusados se asociaron con “traficantes de narcóticos y grupos narco terroristas para despachar cocaína procesada desde Venezuela hacia Estados Unidos a través de Honduras, Guatemala y México”. Las organizaciones criminales mexicanas aportaron conocimiento de las operaciones para el trasiego de narcóticos, de acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
La investigación de los fiscales estadounidenses, respaldada por años de inteligencia de la DEA, señala que Nicolás Maduro utilizó su etapa como canciller en el gobierno del fallecido mandatario Hugo Chávez para tejer una red operativa en la Ciudad de México.
Desde la embajada venezolana en territorio mexicano, se habría operado el otorgamiento de pasaportes y salvoconductos diplomáticos. Estos documentos no eran simples trámites burocráticos, sino herramientas de inmunidad que permitieron el libre tránsito de aeronaves cargadas con dinero proveniente del narcotráfico.
Además, la acusación detalla cómo el régimen chavista protegió envíos de cocaína vinculados a laboratorios financiados por el narcotraficante Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, preso actualmente en Estados Unidos, consolidando una alianza criminal entre el Cártel de Sinaloa y el aparato estatal venezolano.
Una figura central en esta trama es Terrance C. Cole, actual administrador general de la Agencia Antidrogas de EU (DEA), quien fue visto escoltando personalmente a Maduro en Nueva York. Código Magenta destaca que la presencia de Cole no es casual:
Cole fue agente especial en México durante los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón. Fue el arquitecto de la investigación que vinculó financieramente al Cártel de los Beltrán Leyva con la campaña de 2006 de Andrés Manuel López Obrador a través de Nicolás Mollinedo.
Asimismo, sus reportes de inteligencia fueron la base para la acusación contra el exsecretario de Seguridad durante el gobierno de Calderón, Genaro García Luna, también procesado actualmente en la justicia estadounidense.
Hoy, Cole es uno de los tres funcionarios (junto al secretario de Estado, Marco Rubio y Stephen Miller, alto asesor del gobierno de Donald Trump, comisionados para integrar una "lista negra" de políticos mexicanos con presuntos nexos con el crimen organizado, bajo la premisa de la nueva “Doctrina Don-Roe”.
Magenta hace referencia a lo publicado también en el medio digital Zeteo News, que dirige el periodista Mehdi Hasan, y al que le declararon funcionarios del gobierno de Donald Trump que el presidente de Estados Unidos “está muy interesado” con reactivar planes confidenciales que le fueron presentados el año pasado para enviar fuerzas especiales del Ejército, a territorio mexicano, a combatir directamente a los cárteles de la droga. El reporte es consistente con los comentarios de Trump en los últimos días.
El reporte advierte que la detención de Maduro y el enfoque en Venezuela podrían ser el preámbulo de una acción más agresiva hacia México. Mientras que en Venezuela el foco es la cocaína, en Washington la presión crece por la crisis del fentanilo, cuya producción se concentra en suelo mexicano.
“Si esto se tratara sobre las drogas que matan estadounidenses, estaríamos bombardeando a los cárteles mexicanos”, declaró recientemente la congresista Marjorie Taylor Greene, reflejando el clima de tensión en el Capitolio.
Desde el sábado 3 de enero, Trump ha declarado abiertamente en varios escenarios que México está "gobernado por los cárteles" y ha solicitado avances sobre planes para enviar fuerzas especiales a combatir a los grupos criminales, la estructura judicial armada en Nueva York contra los hijos de “El Chapo” (Los Chapitos) sugiere que el siguiente paso de la administración estadounidense podría dirigirse hacia las protecciones políticas que el narcotráfico ha gozado en territorio mexicano.