La operación movilizó a fuerzas especiales, la CIA y decenas de aeronaves en una misión a contrarreloj. Este es el primer F-15 derribado en más de dos décadas
La operación movilizó a fuerzas especiales, la CIA y decenas de aeronaves en una misión a contrarreloj. Este es el primer F-15 derribado en más de dos décadas

Los detalles de una de las operaciones de rescate más complejas de los últimos años han comenzado a salir a la luz. Este domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó el exitoso rescate del tripulante de un caza F-15E Strike Eagle, derribado por fuerzas iraníes el viernes en el sur del país persa. El oficial, un coronel cuya identidad se mantiene en reserva, se encuentra "sano y salvo" tras una odisea que lo llevó al límite de la captura.
El oficial rescatado, que se desempeñaba como Oficial de Sistemas de Armas (WSO o "Wizzo"), resultó herido durante el proceso de eyección. Según reveló Trump a través de su red social Truth Social, el ejército iraní desplegó un intenso operativo para localizarlo, cerrando el cerco sobre su posición en una zona montañosa.
Para impedir que el oficial cayera en manos enemigas, las fuerzas estadounidenses emplearon "las armas más letales del mundo", incluyendo bombardeos y fuego de artillería destinados a crear un perímetro de seguridad alrededor del aviador. Informes indican que se produjo un tiroteo directo entre comandos estadounidenses y tropas iraníes durante la extracción.
La logística de la misión fue masiva: participaron casi un centenar de miembros de fuerzas especiales y decenas de aeronaves. Sin embargo, la operación no estuvo exenta de pérdidas materiales. Dos de los cinco aviones de transporte utilizados para la incursión no pudieron despegar desde suelo iraní y debieron ser destruidos por las propias fuerzas estadounidenses para evitar que su tecnología cayera en manos de Teherán.
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) jugó un rol determinante al localizar al piloto oculto en una grieta de la montaña. Además de proporcionar las coordenadas exactas al Pentágono, la agencia ejecutó una maniobra de distracción, difundiendo información falsa sobre que el piloto ya había sido evacuado antes de que esto ocurriera, buscando confundir a los perseguidores iraníes.
Mientras Washington celebraba el rescate, desde Irán llegaban reportes de hostilidades adicionales. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) afirmó haber derribado un dron estadounidense en la provincia de Isfahán que participaba en la búsqueda.
Por otro lado, la tragedia alcanzó a la población local. El gobernador de la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, Abbas Beheshti, denunció que ataques con drones en las regiones de Kakan y Vezg dejaron un saldo de cinco civiles muertos y ocho heridos. Según Beheshti, las incursiones aéreas golpearon zonas residenciales durante la noche del sábado.
Este rescate se suma al de un segundo militar: el piloto de un avión A-10 Warthog, que también fue derribado por Irán mientras participaba en las labores iniciales de búsqueda. Trump explicó que la Casa Blanca mantuvo silencio sobre este segundo incidente para no comprometer la seguridad de la operación principal del F-15E.
"¡NUNCA DEJAREMOS ATRÁS A UN COMBATIENTE ESTADOUNIDENSE!", sentenció el mandatario, destacando el entrenamiento de sus pilotos para sobrevivir en condiciones extremas. Expertos militares, como el almirante retirado William Fallon, señalaron a la BBC que el uso de la oscuridad y la capacidad de los aviadores para ocultarse en terrenos elevados fueron factores decisivos para el éxito de una misión que, en circunstancias normales, tiene una tasa de éxito "muy, muy baja".
Este incidente marca el primer derribo de un F-15 estadounidense en combate en más de dos décadas.
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