El análisis del Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE) sistematiza más de 300 ponencias y 65 audiencias públicas. Destaca la omisión de temas críticos como la justicia electoral o la autonomía del INE y los OPLE
El análisis del Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE) sistematiza más de 300 ponencias y 65 audiencias públicas. Destaca la omisión de temas críticos como la justicia electoral o la autonomía del INE y los OPLE

El Observatorio Permanente de Integridad Electoral (OPINE) publicó el pasado 4 de marzo un informe que analiza 65 audiencias y 315 ponencias, evidenciando una brecha entre las demandas ciudadanas y la propuesta de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum. El estudio destaca coincidencias en la regulación de Inteligencia Artificial (sin abrir espacio a la censura) y la fiscalización, pero señala omisiones críticas en paridad de género real, justicia electoral y la defensa de la autonomía del INE y los OPL.
El informe especial pone bajo la lupa el proceso de construcción de la Reforma Electoral en México. El documento revela que aunque el Ejecutivo Federal realizó consultas durante el segundo semestre de 2025, la propuesta constitucional presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 25 de febrero dista significativamente de las preocupaciones y exigencias expresadas por la ciudadanía y especialistas.
El informe fue elaborado por cuatro organizaciones civiles —Di-Sentir, Laboratorio Electoral, México Evalúa y Práctica: Laboratorio para la Democracia— y contó con la revisión técnica de los académicos y expertos Janine Otálora Malassis y Mauricio Merino. Su objetivo, dicen los autores, no es descalificar la reforma, sino servir como una hoja de ruta con evidencia científica para que el Congreso de la Unión rectifique el rumbo durante la dictaminación.
El tema más recurrente en las 65 audiencias públicas y las 315 ponencias analizadas fue la paridad de género, con 1,456 menciones. Sin embargo, el informe advierte que la visión ciudadana es mucho más profunda que la del Ejecutivo.
Mientras que la propuesta presidencial se limita a reconocer la paridad numérica, los sectores consultados exigieron mecanismos de sanción efectiva contra la violencia política de género, protocolos de atención a víctimas y una paridad interseccional que garantice espacios para mujeres indígenas, afromexicanas, con discapacidad y de la diversidad sexual. El diagnóstico es claro: la ciudadanía pide blindar las conquistas alcanzadas frente a retrocesos institucionales.
El segundo eje de mayor debate fue la estructura del Instituto Nacional Electoral (INE) y los Organismos Públicos Locales (OPL). Con 1,367 menciones, el consenso es claro: la autonomía institucional no es negociable.
A pesar de que el gobierno ha sugerido una centralización del sistema electroal, el informe del OPINE destaca que la mayoría de los participantes defendió la permanencia de los OPL (430 menciones). Estos organismos son los que comprenden la realidad territorial, identifican focos de violencia local y previenen conflictos poselectorales que no siempre son visibles desde el centro del país. La omisión de estos organismos en la propuesta presidencial es calificada por el Observatorio como un "vacío crítico".
Puntos de encuentro: Fiscalización e IA
No todo son divergencias. El informe identifica que la iniciativa de Sheinbaum sí refleja fielmente la demanda ciudadana en dos rubros tecnológicos y financieros.
Fiscalización estricta: existe un acuerdo total en prohibir aportaciones en efectivo y dar al INE acceso pleno a operaciones financieras mediante tecnología de rastreo.
Inteligencia Artificial: La preocupación por los deepfakes, bots y desinformación (372 menciones) fue recogida adecuadamente en la propuesta, buscando regular el uso de IA en las campañas (aunque las propuestas ciudadanas no plantean de ningún modo censura).
El OPINE señala con preocupación los temas que quedaron fuera del documento presidencial a pesar de su alta relevancia en las consultas.
Justicia Electoral: Se demandan procesos orales, menos instancias de impugnación y mayor independencia del Tribunal Electoral.
Servicio Profesional Electoral: Considerado el mejor servicio de carrera del país, su defensa fue constante, pero no se refleja en la propuesta de austeridad.
Candidaturas Independientes y Representación Proporcional: en lugar de eliminar los "pluris", la ciudadanía propuso democratizarlos mediante listas abiertas y umbrales más altos (4%) para evitar la sobrerrepresentación.
Finalmente, el análisis del OPINE señala una divergencia narrativa fundamental: mientras el Gobierno Federal utiliza la "austeridad republicana" como el fin principal para modificar el sistema electoral, la ciudadanía ve el ahorro como algo secundario, supeditado siempre a la calidad democrática y a la autonomía institucional.
Contacto