Para México, los ingresos por exportaciones de Pemex podrían subir, pero también habría entonces un alza en los costos de importación de gasolinas y otros insumos energéticos
Para México, los ingresos por exportaciones de Pemex podrían subir, pero también habría entonces un alza en los costos de importación de gasolinas y otros insumos energéticos

Los ataques conjuntos de Israel y Estados Unidos contra Irán iniciados este fin de semana podrían, de acuerdo a todas las previsiones y análisis, desencadenar una crisis económica global severa, centrada en el mercado energético y la volatilidad financiera.
En el horizonte inmediato, la principal crisis que es posible advertir es la del mercado del petróleo. Operadores citados por el Financial Times anticipaban que el crudo Brent —referencia internacional— podría subir hasta un 15% respecto a su cierre del viernes, cuando cotizó en 72,87 dólares por barril. Este domingo, por lo pronto, subió 10%, con lo que llegó a 80 dólares por barril en el mercado extrabursátil.
Por su parte, los expertos de Barron's y The Guardian advierten que el crudo Brent podría dispararse hasta los 100 por barril. Si esta alza se sostiene aumentaría significativamente el riesgo de una recesión global.
Tras los primeros ataques, el punto neurálgico del conflicto para la economía global es el Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del suministro mundial de petróleo y un tercio del crudo transportado por mar. En clara represalia, el pasado sábado la Guardia Revolucionaria de Irán anunció formalmente el cierre del estrecho, declarándolo zona "insegura" para la navegación comercial.
Analistas de CNBC (Consumer News and Business Channel) indican que esto afectaría principalmente a China, India, Japón y Corea del Sur.
Al día de hoy, domingo 1 de marzo de 2026, el estrecho se encuentra en un estado de cierre "de facto" o parálisis operativa, aunque existe una disputa diplomática sobre su estatus legal oficial.
Aunque el canciller iraní Abbas Araqchi intentó matizar la situación este domingo afirmando que no hay una "intención" permanente de clausura, en la práctica el tráfico se ha desplomado. Gigantes del transporte marítimo como MSC, Maersk, CMA CGM y Hapag-Lloyd han suspendido formalmente todas sus operaciones y tránsitos por el estrecho, ordenando a sus buques buscar refugio.
El número de buques que cruzan el paso estratégico ha caído drásticamente (de 116 el viernes a solo unos pocos petroleros menores este domingo). Se han reportado al menos tres buques atacados con proyectiles en las últimas 24 horas, incluyendo el petrolero The Skylight, lo que ha reforzado la decisión de las flotas comerciales de evitar la zona.
El Financial Times analiza el impacto inmediato que el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría tener en los mercados globales, con especial énfasis en la energía. Bajo el título “Iran conflict: Investors brace for market turmoil as Trump vows to keep hitting Iran”, el diario británico describe un clima de creciente inquietud financiera tras la promesa del presidente Donald Trump de continuar la ofensiva militar “hasta cumplir todos los objetivos” de Washington.
Según el reporte, los inversores comenzaron el domingo por la noche a prepararse para una fuerte subida del petróleo, en un contexto de escalada bélica y tras confirmarse las primeras bajas estadounidenses. Trump, en un video de seis minutos difundido en su red Truth Social, reiteró que los ataques —que han alcanzado más de mil objetivos y provocado la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, así como de altos mandos militares— continuarán sin precisar metas concretas.
El diario subraya que el principal canal de transmisión de la crisis hacia la economía global es el mercado energético. En una nota a clientes, Goldman Sachs advirtió que el impacto macroeconómico dependerá de la gravedad y la duración del conflicto, factores que determinarán si el shock es transitorio o estructural.
Más allá del petróleo, el Financial Times apunta a un escenario de alta volatilidad en divisas, renta variable y deuda soberana, en un momento en que la economía global ya enfrenta tensiones inflacionarias y fragilidad geopolítica. La combinación de incertidumbre militar, mensajes contradictorios desde Washington y riesgos logísticos en la principal vía petrolera del mundo configura un cóctel que podría traducirse en turbulencias sostenidas.
La volatilidad en los mercados energéticos hace que el barril de petróleo pueda, como hemos dicho, escalar hasta los 100 dólares o más. Para México, si bien esto aumentaría los ingresos por exportaciones de Pemex, también presionaría al alza los costos de importación de gasolinas y otros insumos energéticos.
Por otra parte, si el conflicto se intensifica y prolonga, el tipo de cambio puede resentir el nerviosismo de los mercados, con un peso registrando retrocesos ante el fortalecimiento del dólar como activo de refugio.
En un escenario donde todo lo anterior se materializa, algunos analistas advierten que el aumento en los costos de transporte global y combustibles podría derivar en un incremento generalizado de precios en productos básicos dentro de México.
Contacto